La organización ecologista manifiesta su preocupación por diversos aspectos del proyecto que, a su juicio, no han sido adecuadamente evaluados ni justificados, y que podrían tener impactos significativos sobre los recursos naturales, el clima y la seguridad.
Preocupación por el consumo de agua
Uno de los principales puntos señalados es el elevado consumo de agua necesario para la producción de hidrógeno. Según los cálculos del promotor, la planta consumiría 172,8 m³ diarios, una cifra que que la asociación ecologista considera claramente infraestimada.
La organización advierte que, según estimaciones de organismos internacionales y consultoras especializadas, el consumo real podría situarse entre 250 y 517 m³ diarios, lo que equivaldría al consumo de entre 2.000 y más de 4.000 personas. Esta diferencia podría comprometer seriamente el abastecimiento hídrico local, especialmente teniendo en cuenta la limitada capacidad del depósito del polígono industrial El Roturo.
Por ello, solicitan una evaluación rigurosa, transparente y realista del consumo de agua, así como un estudio detallado del impacto sobre los recursos hídricos de la zona.
Impacto de los vertidos y capacidad de depuración
El proyecto prevé el vertido diario de aguas residuales con alta carga salina a la red de saneamiento, lo que podría afectar gravemente al funcionamiento de la depuradora del municipio cuyo caudal medio es limitado. La organización considera imprescindible analizar si esta infraestructura puede asumir dicho volumen sin comprometer su eficacia ni generar impactos ambientales adicionales.
Dudas sobre el carácter renovable del hidrógeno
También se cuestiona que el hidrógeno producido pueda considerarse realmente “verde”, ya que la electricidad utilizada procederá de la red general, sin garantías de origen renovable adicional. La organización advierte que el sistema actual de certificados no asegura una reducción real de emisiones, al basarse en mecanismos contables sin impacto ambiental efectivo.
Asimismo, critican la ausencia de un análisis de eficiencia energética del proyecto, teniendo en cuenta el elevado consumo eléctrico de este tipo de instalaciones.
Riesgos climáticos, fugas y seguridad
Aunque el hidrógeno no es un gas de efecto invernadero, su potencial de fuga y su interacción con otros gases pueden contribuir indirectamente al calentamiento global. Ecologistas en Acción alerta de que fugas significativas podrían reducir considerablemente los beneficios climáticos esperados.
Además, señalan la necesidad de reforzar las medidas de seguridad industrial y laboral, incluyendo sistemas de monitorización continua, protocolos de emergencia, formación específica para trabajadores, identificación de riesgos laborales específicos, y evaluaciones detalladas de riesgos. Como un acceso público de dichas informaciones.
Falta de concreción en las mejores técnicas disponibles
Ecologistas en Acción denuncia también la falta de definición concreta sobre la aplicación de las Mejores Técnicas Disponibles (MTD), fundamentales para minimizar el impacto ambiental de la instalación. Reclaman que estas medidas se detallen, se hagan públicas y sean evaluables por parte de la administración y la ciudadanía.
Por todo lo expuesto, Ecologistas en Acción solicita al Gobierno de La Rioja la paralización de la tramitación del proyecto, la denegación de su autorización en suelo no urbanizable y la emisión de una declaración de impacto ambiental desfavorable.
La organización insiste en la necesidad de que la transición energética se lleve a cabo con criterios de sostenibilidad real, transparencia y respeto al territorio y a los recursos naturales.

