Para fomentar una movilidad urbana sostenible, inclusiva y saludable, se propone también la recuperación del espacio público para las personas, potenciando la movilidad peatonal y los aparcamientos controlados y disuasorios; la reducción del consumo del espacio por parte de los coches; la mejora de la accesibilidad peatonal en escaleras, cuestas y pendientes, así como la accesibilidad rodada con ejes prioritarios y especialmente vehículos de emergencias.
El plan busca también mejorar la conexión del casco antiguo con los principales activos y servicios de la ciudad, incluyendo el río Cidacos y su entorno medioambiental. Además, quiere ser una herramienta para adaptar y mitigar el cambio climático.
Entre las acciones más destacadas que se buscan en ese objetivo se puede encontrar la peatonalización y eliminación progresiva del tráfico rodado en el casco urbano, limitado a residentes en zonas peatonales, transporte público colectivo y bicicletas, así como la mejora de la eficiencia y la accesibilidad rodada al Casco Antiguo, mediante el diseño de rutas conectadas con zonas de aparcamiento controlado.
También se pretende hacer más accesible y vertebrador el transporte público, mejorando su frecuencia y haciendo rutas más accesibles, con puntos de interés como hospital, polígonos, áreas comerciales, parques o estación de tren.
El Ayuntamiento de Calahorra destaca que este plan tiene como objetivo básico la implantación de un sistema de movilidad urbana más sostenible para la ciudad, de manera alineada con los objetivos establecidos por la EDUSI como un marco de referencia para la movilidad de todo el término municipal, aunque centrado en el Casco Histórico.
El presupuesto base de licitación del plan es de 48.396,85 euros y podrá ser mejorado a la baja. La parte directamente imputable al Casco Antiguo es una actuación susceptible de ser cofinanciada al 50% por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en el marco del Programa Operativo Plurirregional de España (POPE) 2014-2020.
El consistorio explica que el plan debe integrarse en los procesos de planificación territorial y urbanística, mejorando la eficiencia del sistema y dotándolo de carácter integral, considerando la movilidad desde una perspectiva global para asegurar tanto la accesibilidad como las posibilidades de desplazamiento de las personas.
Los trabajos de redacción del plan estarán divididos en tres fases. La primera, de análisis y diagnóstico, tendrá como primera etapa la recogida de información, toma de datos, trabajos de campo y análisis; y como segunda etapa un diagnóstico.
La segunda fase será la de elaboración del plan, definiendo con claridad los objetivos específicos que se perseguirán y el plan de actuación propuesto.
En una tercera fase, se realizará un plan de seguimiento, evaluación e implementación de unas hipotéticas medidas correctoras.
En definitiva, este plan de movilidad, desde su perspectiva integral, favorecerá a largo plazo la cohesión social.
Fotografía: Avenida de Numancia (larioja.com)

