El Ayuntamiento calagurritano recalca que “se trata de la norma de mayor calado que puede dictar un ayuntamiento y que ha supuesto un importante esfuerzo para su redacción con hasta cuatro períodos de exposición pública diferentes”, por lo que ha conllevado “una importante participación ciudadana”.
Este PGM, añade, “supone un marco normativo que va a definir el urbanismo y, por tanto, el desarrollo de la ciudad en los próximos años. El urbanismo es algo vivo que hace necesario una constante adaptación a las necesidades que surgen y a las normativas que van entrando en vigor. Así, este documento no es estático por lo que en un futuro podrá ser modificado, pero contamos ya con un texto adaptado a la normativa legal vigente”.
Dada su trascendencia para toda la población general y los cambios sustanciales que recoge, el Ayuntamiento de Calahorra tiene previsto realizar “diferentes acciones de comunicación para que la población pueda profundizar en su conocimiento así como acciones concretas dirigidas a profesionales del sector para formarles especialmente en los cambios en la tramitación este PGM respecto del anterior”.
El consistorio se muestra “satisfecho con un documento que entre sus principales objetivos tiene hacer de Calahorra una ciudad más sostenible, eliminando desarrollos en las periferias, abogando por un modelo de ciudad concéntrica que contribuya a la conservación del Casco Antiguo y que siente las bases de un desarrollo urbanístico más sostenible medioambientalmente”.
A su vez, dice, “el PGM contempla las condiciones urbanísticas necesarias para el desarrollo de importantes proyectos estratégicos para el futuro de la ciudad como la construcción del futuro Centro de Formación Profesional Integrado o la urbanización de los terrenos del antiguo cuartel de la Guardia Civil”.
También destaca “el importante cambio que se produce en el sector Cidacos, que cambia radicalmente su modelo de desarrollo y define una importante ampliación aguas arriba del parque del Cidacos”.

