Así lo ha explicado este jueves 16 de abril el consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, durante la visita que ha realizado a los trabajos que está ejecutando la empresa Ismael Andrés y que el Ejecutivo regional adjudicó por un presupuesto total de 4.527.772,02 euros.
Durante la visita, en la que también han participado la directora general de Infraestructuras, Gema Álvarez, los alcaldes de Ausejo y Alcanadre, Pedro Luis Martínez y Mikel Encina, respectivamente, así como responsables de la empresa adjudicataria, Osés ha subrayado que esta “ambiciosa actuación es un paso más en el compromiso del Gobierno de La Rioja con la modernización de la red de carreteras de La Rioja con el objetivo de mejorar la seguridad vial y la calidad de vida de los riojanos”.
Esta intervención, impulsada por la Dirección General de Infraestructuras para cumplir con una demanda histórica de los vecinos de Ausejo y Alcanadre, comenzó en junio de 2025 y cuenta con un plazo de ejecución de 18 meses. Así, se está actuando en el tramo comprendido entre los kilómetros 25,059 y 30,790, lo que supone una longitud total de 5,7 kilómetros.
Para mejorar la conectividad entre los municipios, así como la seguridad vial, ha indicado el consejero, se está ejecutando la ampliación de la calzada hasta los 7 metros, de manera que la nueva plataforma contará con dos carriles de 3 metros y arcenes de 0,50 metros a ambos lados. Con el mismo propósito, el proyecto contempla alguna modificación en planta para corregir curvas peligrosas y adecuar peraltes.
Asimismo, se está construyendo un nuevo puente de 20 metros de luz sobre el Barranco Escarilla, y se están renovando y ampliando hasta 15 obras de fábrica para mejorar el drenaje del agua bajo la carretera.
La actuación incluye la reposición de 14 accesos a caminos agrícolas para que los agricultores puedan entrar y salir de sus parcelas con seguridad; la mejora de las cunetas; y la renovación de la señalización horizontal y vertical, el balizamiento y las barreras metálicas de seguridad, incluyendo la instalación de nuevos sistemas de protección para motociclistas en curvas específicas.
Por último, y entre otras actuaciones, se prevé la remodelación de la actual intersección con la LR-260, con una reordenación del tráfico, incluyendo carriles de aceleración y deceleración, mejorando significativamente la seguridad y visibilidad en los giros.
Hasta la fecha se ha completado el extendido de una capa de aglomerado intermedia en 2 kilómetros de longitud y el movimiento de tierras en la intersección con la LR-260.
Además, están prácticamente finalizados los trabajos de movimiento de tierras en tronco y capas de subbase granular, la reposición de elementos de drenaje transversal y longitudinal, y la instalación de la estructura del nuevo puente sobre el Barranco Escarilla con zapatas y muros montados.

