La Plataforma calcula que son 13 los profesionales de 10 especialidades distintas que se van a marchar en breve del hospital donde “esto será la puntilla”.
Así lo ha explicado el arnedano Jesús Castiella, responsable de medicina interna del hospital e integrante de la plataforma, quien ha detallado que “la última en sumarse ha sido una de las dos otorrinos, que va a pedir una excedencia y se va”.
En una comparecencia junto a otros trabajadores del hospital y ciudadanos integrantes de la plataforma, Castiella ha añadido que “está habiendo recortes en la cartera de servicios y hay especialidades que lo están pasando mal, como urología, oftalmología, otorrino o neumología, porque la cartera de servicios es lo que una especialidad hace, y están quitando cosas. Primero te dicen que, como no tienes personal, no lo puedes hacer, pero a su vez no contratan personal y los pacientes están yendo a Logroño a consultas y técnicas que hasta hace un año y medio se hacían aquí”.
De este modo, “los pocos médicos que quedan ven limitada su actividad profesional, cuando son especialistas que necesiten un desarrollo profesional muy profundo y eso se les corta”.
Además, ha dicho, “se manda a médicos de Logroño a que vengan a hacer peonadas aquí, o se manda a los pacientes a Logroño para que la peonada se haga allí, pero a los de Calahorra, por ejemplo otorrinos, no les dejan hacer la peonada. Entonces, ¿alguien se extraña de que la gente se vaya?”.
Castiella ha recalcado también que “no hay un plan de recursos humanos” y que “cuando nos hacen caso a la reclamación de que todo el hospital se declarase de difícil cobertura, lo hacen mal, porque lo que pretenden es transformar el hospital en otra cosa que no es un hospital”.
A esto se une, por ejemplo, que los especialistas deben esperar autorización de Logroño para prescribir determinados fármacos a los pacientes y que esa autorización, en algunos casos, tarda más de un mes en llegar.
“Lo que hace esto es entorpecer algo que debería ser automático e inmediato. Si no es en el día, al día siguiente, que es lo que había antes. Ahora hay que mandarlo todo a Logroño, donde hay un grupo que no se sabe quién lo conforma ni cuando se reúne. Te contestan o no, con lo que siempre tienes que estar permanentemente pendiente y es una burocracia brutal que lo único que hace es entorpecer la relación médico-paciente”.
Así las cosas, la Plataforma SOS Hospital de Calahorra insiste en que el momento de protestar y reivindicar es éste, porque “mañana puede ser demasiado tarde”, tal y como ha recalcado el neumólogo Artur Yeyasan.
Según ha dicho, “cuando se vayan todos y queden unos cuantos claramente no se podrá mantener este hospital. Ahora mismo hay dos médicos internistas que están haciendo guardias pero cuando dejen de hacerlas por alguna razón, porque los manden a Logroño como han hecho con el alergólogo o porque cojan una baja, este hospital dejará de existir. Legalmente no puede haber ingresos sin médicos de guardia presenciales. De un día para otro, en una noche prácticamente, se puede cerrar este hospital sin ningún problema, sin hacer ningún esfuerzo. Desanimas a los médicos para que cojan una baja laboral y el hospital se cierra automáticamente y se convierte en un centro de especialidades”.
Yeyasan ha advertido a los ciudadanos de La Rioja Baja de que, “cuando eso pase, no habrá marcha atrás, y hagáis lo que hagáis no vais a poder revertir la situación. Si queréis hacer algo, es el momento. Mañana será demasiado tarde”.
Quejas del resto de personal y de los ciudadanos
Además de los especialistas, el resto del personal del hospital también se está viendo afectado por esta situación y, aunque algunos de ellos parece que han comenzado a resignarse, otros animan a los ciudadanos a seguir protestando.
Así, una trabajadora no sanitaria, que no ha facilitado su nombre por miedo a posibles consecuencias, ha señalado que “hay personal como auxiliares, enfermeras y otros en una actitud de bajar los brazos porque, aunque toda esta situación les parece mal, creen que no se puede hacer nada y que la ciudadanía no está quejándose como debe y plantando cara para poderlo parar”.
Sin embargo, ha recalcado que “los que más tenemos que perder somos los ciudadanos, los usuarios del hospital, porque el personal va a encontrar trabajo en otro sitio, no le va a faltar. Necesitamos que la gente acuda a la manifestación y que se dé cuenta de lo que nos estamos jugando los que vivimos en La Rioja Baja”.
Los integrantes de la Plataforma, que denuncian retrasos en citas, largas listas de espera y respuesta a las reclamaciones que se presentan por escrito “con la misma carta para todo el mundo”, insisten en que “nos estamos jugando un hospital con 25 años de historia, perfectamente consolidado y que ha sido ejemplo, que se lo van a cargar de un plumazo con la inacción de la mayoría de la población”.
También acusan a las autoridades sanitarias riojanas de “querer separar a la ciudadanía de la protesta diciendo que son cuestiones laborales de los trabajadores del hospital, pero aquí lo fundamental es el derecho que tenemos todos a tener un hospital cercano y que funcione en condiciones. Debemos protestar, porque si no decimos nada se van a ir creciendo, que es lo que está pasando, y al final van a terminar con el hospital”.
Reivindicaciones de la Plataforma SOS Hospital de Calahorra
La reversión de los recortes que afectan a la plantilla del hospital y el cierre de camas, asegurando una dotación adecuada de personal para garantizar una atención digna y eficaz.
Que se vuelva a dotar al hospital de su propio organigrama funcional, adaptado a su tamaño, complejidad, historia y estructura, huyendo de modelos verticales, obsoletos e ineficientes, con directivos (médico, de enfermería y de servicios generales) y mandos intermedios propios que permita una gestión descentralizada, completa e in situ, de calidad y cercana al ciudadano, que facilite y aliente, que lidere y no dirija, que planifique, que se comunique, que construya para aportar de nuevo valor al paciente.
Que se garantice la plena operatividad del centro y toda su cartera de servicios, haciendo del hospital un referente, y que se haga una declaración expresa y contundente en este sentido.
Que se actualice la Resolución de 23 de enero y todo el hospital, con todas sus especialidades y todos sus grupos profesionales, se convierta en Hospital de difícil cobertura que incentive a los profesionales a venir a trabajar con nosotros: incentivos en mejoras laborales y de conciliación, formativos, en carrera y desarrollo profesional y económicos, incomprensiblemente olvidados.
Un compromiso para la publicación urgente de una OPE exclusiva para el hospital de Calahorra, que incluya todas las vacantes médicas y permita consolidar el puesto de trabajo al personal de enfermería (enfermeras, técnicos, matronas, fisioterapeutas, etc.) y administrativo o de gestión.
Que se negocie y publique una nueva Relación de Puestos de Trabajo, para que todo el personal, estatutario y laboral, estén adscritos al Hospital de Calahorra y no al Hospital San Pedro, como ahora sucede y está publicado, implicados con el centro, con toda su cartera de servicios y con sus pacientes. No queremos que nos vean como una oportunidad de negocio. El sentido de pertenencia, el sentirse integrado y el trabajo en equipo, SALVAN VIDAS. Los equipos no son más fuertes por tener más número, si no por compartir proyectos y objetivos y por tener un liderazgo interno fuerte y reconocible.
Una auditoria y plan a cinco años vistas de inversión en mejora de instalaciones, infraestructuras y tecnología, que al menos incluya:
- Un nuevo edificio de consultas, tal y como ya se dejo planificado, memoria incluida, en el año 2023 entre la anterior Consejería y la Gerencia del centro.
- Adecuación de la mitad de las habitaciones pendientes desde el 2022
- Renovar TAC, RNM, Mamógrafo y Telemando
- Arreglo de los desperfectos en la estructura del hospital.
Equidad en la atención sanitaria, garantizando la misma cercanía y calidad asistencial para todos los ciudadanos, independientemente del lugar de residencia.
Que se escuche a los profesionales sanitarios y a los ciudadanos en las decisiones que afectan a nuestro hospital, recuperando la participación hospitalaria y los comités técnico-asistenciales.
Una reunión con la Consejería de Salud o con el Presidente de nuestra Comunidad, para tratar estas reivindicaciones

