En una nota de prensa, el PSOE recuerda que el edificio fue adquirido a la Iglesia Católica en diciembre de 2024 por una elevada suma de 1.200.000 euros. Esta importante inversión de fondos públicos se realizó sobre un inmueble que ya se encontraba en un estado manifiesto de ruina, desviando recursos económicos vitales que deberían haberse destinado a cubrir necesidades e infraestructuras prioritarias para la ciudadanía calagurritana.
Los socialistas indican que desde el momento de la compra, el propio Ayuntamiento era plenamente consciente de la urgencia de reparar la cubierta del convento para evitar su deterioro progresivo. Sin embargo, tras casi dos años de absoluto abandono, el equipo de gobierno no ha movido ni una sola piedra ni un solo papel, dejando caducar la necesidad de consolidar la estructura y provocando el desastre que hoy se lamenta.
Añade que la justificación empleada por el equipo de gobierno para esta compra fue la posterior cesión del inmueble al Gobierno de La Rioja para la construcción de una residencia para personas mayores. A día de hoy, no se ha tramitado formalmente dicha cesión, no se ha levantado la infraestructura prometida y la Comunidad Autónoma carece por completo de proyecto técnico o partida presupuestaria destinada a este fin, demostrando que el Ejecutivo autonómico no tiene intención alguna de rehabilitar el edificio.
Para el PSOE, como consecuencia directa de esta inacción política y negligencia en la tutela de los bienes públicos, serán nuevamente los vecinos y vecinas de Calahorra quienes tengan que asumir íntegramente de sus bolsillos la factura de las reparaciones de urgencia.
También lamenta que la compra de este convento, así como el proyecto y obra de la plaza de Toros, junto con el millonario gasto de la alcaldesa en las obras del aparcamiento de la Catedral, llevaron al Ayuntamiento de Calahorra a aprobar por primera vez en su historia un Plan de Ajuste Económico Financiero, que ha tenido que ejecutarse en los ejercicios 2025 y 2026.
Un plan de ajuste que ha obligado al Ayuntamiento a vender su patrimonio más valioso, como el solar de “El Silo” o el solar frente al Lidl, para generar vivienda a precios elevados o una superficie comercial privada, imposibilitando la construcción de vivienda protegida o de nuevos servicios públicos necesarios.
Además, mientras los proyectos de la alcaldesa se estrellan, otras inversiones más necesarias, como la construcción de la Formación Profesional siguen sin comenzar.
Así pues, para el PSOE, este episodio es la metáfora perfecta del Gobierno de Mónica Arceiz: mucha propaganda, cero gestión y ruina para Calahorra.

