El fin, según han explicado este viernes 11 de septiembre la alcaldesa, Rosa Herce, el arquitecto técnico municipal, Javier Garraza, la arquitecta municipal, Raquel Villar, y uno de los integrantes de Parques y Jardines, Resti García, es que estos trabajos supongan la menor afección posible a la ribera y el parque del Cidacos, así como al patrimonio arqueológico de la ciudad.
Con este objetivo, y compartiendo la preocupación social existente por los daños que podría producir la canalización que el proyecto planteaba inicialmente a su paso por Arnedo, han explicado que se han llevado a cabo conversaciones y una reunión, la pasada semana, para analizar dicho trazado y las alternativas planteadas desde el consistorio arnedano.
A este respecto, el arquitecto técnico municipal ha detallado que la primera modificación incorporada afecta al tramo de subida de la vía verde. Ha precisado que, “inicialmente, el proyecto contemplaba ascender hacia el camino de Cienta por uno de los caminos transversales, pero el problema que había ahí es que coincidía con la actual tubería de fibrocemento, de diámetro 400 milímetros, y si se ponían a trabajar al lado se podía generar un riesgo de rotura y dejar al municipio sin agua”.
Ante esta situación, ha señalado que se ha llevado a cabo una modificación “y se va a subir la tubería por el camino que va entre las piscinas y el colegio Sagrado Corazón, para continuar por la calle Ángel Beriaín, llegar al Paseo Constitución, girar ligeramente a la derecha por la zona del pequeño parque de la calle Del Silo, y subir después a la zona norte”.
La segunda modificación corresponde al último tramo de subida hacia el depósito del agua que, inicialmente, atravesaba la zona arqueológica de San Miguel y que “iba a causar daños al patrimonio”.
Frente a esto, Garraza ha indicado que “se ha decidido desviar la conducción hacia la zona norte, conectando con el camino San Miguel y bajando la tubería por el camino hacia el actual depósito”, de manera que no se interfiere en el yacimiento.
Como alternativa, desde el Consorcio y la empresa se proponía “dejar un trozo de la tubería antigua sin modificar”, lo que, según el arquitecto técnico municipal, también suponía un futuro riesgo de rotura.
En cuanto a las posibles consecuencias del trazado inicial en la vía verde y parque del Cidacos de Arnedo, la arquitecta municipal, Raquel Villar, y el integrante del área de Parques y Jardines, Resti García, han precisado que la pasada semana mantuvieron una reunión con el Consorcio de Aguas y Residuos de La Rioja y la empresa Construcciones Ortiz, responsable de los trabajos, para supervisar el trazado planteado en estas zonas.
Mientras, aguas arriba, han explicado que “estas canalizaciones se han ejecutado por la vía verde, lo que ha evitado la tala de muchos árboles, aunque sí se ha ejecutado una poda para que las propias máquinas no rompan nada y también de algún árbol seco”, han reconocido que les preocupaba mucho el trayecto del parque del Cidacos.
Han incidido en que “era muy importante para nosotros que no pasara por medio del parque”, como planteaba el proyecto inicial, porque se trata de “un pulmón verde” de la ciudad, con 30 años y árboles muy antiguos, y “era muy importante que el parque quedara con el mínimo daño”.
Finalmente, han precisado que la canalización se llevará a cabo por el pavimento del parque, que se sustituirá por hormigón impreso, con lo que se evitará la tala de árboles, la menos de los que han considerado “intocables” y, si hubiera que eliminar algún otro, se realizará bajo la supervisión del equipo de Jardinería.
Por su parte, la alcaldesa de Arnedo, Rosa Herce, ha agradecido el trabajo realizado por los trabajadores municipales y su sensibilidad con el patrimonio arqueológico y natural de la ciudad.
Herce, que ha afirmado que el equipo de Gobierno municipal compartía la misma preocupación, ha señalado que “lógicamente queremos que haya agua de boca de mejor calidad en nuestra ciudad, que creo que es una demanda de toda la vida y esperamos que con esta nueva captación que viene de la zona alta del valle se mejore, pero también estamos muy preocupados por mantener el patrimonio arqueológico y el patrimonio natural”.
Además, ha reiterado el compromiso del equipo de Gobierno “por seguir trabajando también en aumentar los espacios de arbolado y los espacios que sean futuros refugios climáticos y espacios para la ciudadanía, que nos den la satisfacción de poder pasear y de poder vivir mejor”.

