Fernando Molina, de UGT FICA en La Rioja, integrante de la mesa de negociación, ha explicado este martes 13 de octubre en Radio Arnedo que “no se ha movido absolutamente nada. Seguimos sin noticias de la patronal y esperamos que se pongan en contacto para retomar otra vez las negociaciones que llevábamos manteniendo. Hubo nueve reuniones hasta que se convocaron las jornadas de huelga y a día de hoy estamos exactamente igual”.
Respecto a qué plantean ahora los sindicatos, no ha hablado de nuevas movilizaciones de momento, sino que ha recalcado que “la pelota está en su tejado. Son ellos los que tienen que hacer un movimiento y mostrar interés en que realmente este convenio se firme. Nosotros tenemos una serie de reivindicaciones que hemos planteado a la patronal desde hace bastante tiempo, sin recibir contestación alguna, y ahora estamos esperando a que den ese paso al frente. Tanto que dicen que están dispuestos a mejorar las condiciones y a seguir negociando, que den ese paso al frente y nos convoquen para poder seguir negociando, pero que no pierdan mucho tiempo, para que este convenio se firme lo antes posible”.
Un convenio que afecta en La Rioja a unos 3.000 trabajadores, para el que los sindicatos siguen planteando mejoras en ámbitos como la incapacidad temporal, los permisos y los salarios.
Molina ha indicado que “seguimos manteniendo que se incremente como mínimo el salario un 5%, aunque ya estamos viendo que el IPC se nos está comiendo y ya se ha quedado casi hasta obsoleto. Seguimos con la reivindicación de la reducción de la jornada laboral, con mejoras en los permisos retribuidos sobre todo para que las personas puedan asistir y acompañar a familiares de primer grado al médico y, sobre todo, ya que estamos hablando de mínimos en este convenio de conservas vegetales, pedimos que haya un complemento en caso de accidente de trabajo, porque este es de los pocos convenios que no lo tiene y es vergonzoso que un trabajador sufra un accidente y se quede en casa, con los salarios que tenemos ahora mismo, cobrando 900 o 1.000 euros”.
Así las cosas, los sindicatos no plantean de momento nuevas movilizaciones y valoran el seguimiento de las tres jornadas de huelga aunque, en el caso de La Rioja, les hubiera gustado obtener un mayor apoyo por parte de los trabajadores del sector.
En este punto, Molina ha reconocido que “nos hubiese gustado que hubiese habido más apoyo por parte de los trabajadores. La primera jornada de huelga tuvo un seguimiento en torno al 80-85% pero en las otras dos bajó la participación. Hay que entender que la merma económica, y más en estos salarios tan pequeños, es importante y mucha gente se echar para atrás, además de que hubo en algunas empresas ciertas presiones por parte de encargados que iban preguntando a los trabajadores si iban a ir o no a trabajar. Nos hubiera gustado un seguimiento del cien por cien, pero es complicado, aunque hay que tener en cuenta que lo que se consiga por los que sí han hecho fuerza y han ido a la huelga luego va a ser beneficioso para todo el mundo”.

