El concejal de Obras, Servicios y Medio Ambiente, José Luis Rubio, ha explicado este viernes 6 de julio que esta concienciación es más que necesaria porque, por ejemplo, el parque de La Estación, inaugurado hace unos seis meses, se encuentra ya completamente lleno de chicles.
Rubio ha recalcado que “los chicles son unos vertidos que pasan muchas veces desapercibidos pero de los que más ensucian nuestra vía pública en forma de manchas negras que pueblan aceras y su limpieza debe realizarse con maquinaria especializada y agua a presión, uno a uno”, como ha mostrado la empresa de limpieza viaria Ferrovial Servicios, que realiza esta tarea de manera periódica pero, sobre todo, “antes del verano”.
No obstante, esta técnica de limpieza no se puede aplicar en todo tipo de superficies, lo que complica más si cabe la eliminación de los chicles. Un producto cuya adquisición es económica, pero cuya limpieza puede suponer hasta seis veces su precio.

Por otro lado, Rubio ha presentado dos señales que el Ayuntamiento de Arnedo va a colocar en algunos puntos de la ciudad, para animar a la utilización de los aparcamientos de bicicletas instalados en la plaza de España y el cruce de las calles León Gentico y Huertas, con capacidad para cinco bicicletas cada uno, y para recordar la obligatoriedad de recoger los excrementos de los perros, cuyos propietarios se exponen a sanciones de 300 euros.
Los carteles han sido realizados por Alex Ordóñez de Blas y Shara Escudero Vílchez, alumnos de 5º de Primaria del colegio Sagrado Corazón que, junto a sus compañeros, han trabajado este último curso en un proyecto sobre el cambio climático denominado Un viaje de ida y vuelta», en el que ha colaborado el Ayuntamiento por medio de talleres y charlas de la mano del responsable de jardines y del propio Rubio, quien ha hecho un llamamiento a los ciudadanos para conseguir, entre todos, una ciudad más limpia y sostenible.

