La parroquia de Arnedo organiza actos este fin de semana en recuerdo de las víctimas de la pandemia
La capilla de las Clarisas fue muy importante para la parroquia de Arnedo en los meses del duro confinamiento domiciliario. Desde allí se celebró diariamente la Eucaristía retransmitida por las televisiones locales y ese lugar fue también la “casa” temporal de la Virgen de Vico y de los santos patronos, San Cosme y San Damián. Por eso, este fin de semana, en el que se cumplirá un año del comienzo de ese confinamiento y en el inicio del 460 aniversario de la presencia de las Clarisas en Arnedo, se volverá a llevar a los santos al convento, para pedir por todas las víctimas de la pandemia y se instalará un pebetero para la realización de ofrendas.
