En una carta fechada este pasado 28 de febrero, que encabeza bajo el título ‘Réquiem por la Atención Primaria’, este colectivo recuerda que hace más de dos años que comenzaron sus reivindicaciones para mejorar la situación en Atención Primaria en La Rioja, “puntos muy básicos en los que estábamos todos de acuerdo y que nos parecían cruciales”.
Señalan que “si en aquel momento decidimos dar el paso de unirnos y concentrarnos a la puerta de nuestros centros de salud fue porque la situación era ya insostenible. Llevábamos muchos años ya de empobrecimiento de la Atención Primaria. Los profesionales estábamos exhaustos, la atención que dábamos distaba mucho de la que queríamos dar, no teníamos tiempo suficiente para atender a los pacientes ni tiempo para hacer ninguna de las otras labores imprescindibles para el buen funcionamiento de un servicio que nosotros creemos crucial dentro del engranaje de la atención sanitaria”.
“Era tan básico lo que pedíamos que veíamos con claridad que podíamos conseguir esas mejoras. Era tan claro que esas mejoras iban a influir en mejorar el estado de salud de la población que no veíamos la forma en que se nos fueran a negar”, añaden quienes consideran que entonces fueron “ilusos”.
Y es que, a día de hoy, denuncian que “faltan tantos médicos que nos es imposible asegurar poco más que la atención urgente” y advierten de que “no vamos a poder seguir dando la atención que los pacientes se merecen. Seguiremos estando siempre para la atención urgente pero todo lo demás va a empeorar mucho hasta que se tomen decisiones que realmente se dirijan a mejorar la Atención Primaria”.
Así las cosas, el colectivo de médicos de Atención Primaria de La Rioja cuestiona que “no era difícil prever que esto iba a pasar, con media plantilla próxima a la jubilación y sin reemplazo. Sin ningún interés en fidelizar a nuestros residentes, ni de mejorar las condiciones de trabajo para hacer atractiva nuestra provincia frente a las de alrededor”.
A esto añade que “estamos en medio de la peor crisis sanitaria de nuestra época y a ninguno de nuestros gobernantes se le ha ocurrido que el papel de la Atención Primaria fuera importante. Si no, no se entiende que no hayan movido un dedo por intentar arreglarlo. Que nos hayan dejado solos hasta llegar a este punto”.
Afirma que están “muy preocupados por la falta de interés que demuestra esta Administración por la Atención Primaria, pero sobre todo por la ausencia de un proyecto a largo plazo”, con lo que reitera que “la situación actual no se puede sostener”.
Situación zonas básicas de salud de Arnedo, Calahorra y Alfaro
En su carta, este colectivo profesional hace un repaso de la situación bastante similar en la que se encuentran las distintas zonas básicas de salud.
Así, en el caso de la de Arnedo, señalan que de los cuatro o cinco médicos de refuerzos que ha llegado a tener, se han idos todos y no queda ninguno.
De las tres plazas de SUAP (la atención nocturna), queda media plaza; y las guardias de lunes a viernes hay que cubrirlas con los médicos de cupo, de los que cuatro están exentos de guardias y uno exento de noches.
Ante esta situación, añaden que “se ha acumulado absolutamente todo y, últimamente, si cualquiera de los tres médicos que cubren pueblos no está, se va sola la enfermera o enfermero”.
Entre otras cosas, también indican que la plantilla actual tiene “agendas interminables de 60 y 70 pacientes” y que, de los tres pediatras asignados, ahora están dos y solo uno presencial.
En el caso de las zona básica de salud de Calahorra, denuncian que también faltan médicos de refuerzo y para la atención nocturna; lo mismo que en Alfaro en donde, de los seis refuerzos que había, solo quedan dos a media jornada.
Por último, el colectivo de médicos de Atención Primaria añade que, de los residentes que acabaron el año pasado, solo una se ha quedado y el resto se han ido a comunidades vecinas “donde las condiciones laborales ofrecidas eran mucho mejores”, al igual que otros muchos profesionales. Y de los que acaban este año, “solo parece que se van a quedar cuatro”.
También señalan que este año se prevé que se jubilen unos veinte médicos de Atención Primaria.
Además, cuestionan que algunos turnos de guardia se están cubriendo con residentes de Medicina de familia que son profesionales en formación, lo cual conlleva implicaciones docentes y también legales y asistenciales.
Así las cosas, estos médicos vuelven a ofrecer su colaboración a la Administración “para buscar soluciones a esta situación que en algunas zonas de salud ya es extrema”.

