A la visita también han acudido el gerente del Consorcio de Aguas y Residuos de La Rioja, Juan José Gil, y los alcaldes de Galilea, Nuria López; El Redal, José Miguel Cadarso, y Corera, Javier Marzo.
El consejero ha destacado que “ponemos los servicios públicos esenciales en nuestra Comunidad en el centro de nuestras políticas a través de una mejora de nuestras infraestructuras hidráulicas que nos están permitiendo garantizar un buen uso del agua, asegurando su disponibilidad sostenible para riojanos y riojanas allá donde vivan”.
Además, ha subrayado que “el Gobierno regional apuesta de forma contundente por la reutilización del agua depurada, siempre garantizando la calidad de la misma como forma de luchar contra la escasez de este recurso tan vital para los ecosistemas y para el desarrollo socioeconómico de nuestra Comunidad. De hecho, quiero destacar que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha reconocido la gestión que La Rioja realiza de los recursos hídricos, estando a la cabeza en depuración de aguas residuales a nivel nacional”.
En este contexto, siguiendo el Plan Director de Saneamiento y Depuración, se ha desarrollado la ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales en Galilea con una inversión de 1.408.253 euros.
A partir de ahora, el saneamiento de las aguas residuales de Corera y El Redal se realizará utilizando la depuradora de Galilea para tratar el agua residual generada en los tres municipios.
En este sentido, el consejero ha indicado que “con esta actuación hemos conseguido que El Redal y Corera, que hasta le fecha solo disponían de un tratamiento primario, dispongan de un tratamiento secundario lo que garantiza una mayor calidad del agua y se aseguran propiedades del agua tratada similares a las que se exigen en municipios de mayor tamaño. Tras la ampliación, se verán beneficiados cerca de 1.000 vecinos y vecinas de los tres municipios”.
Mejora de la calidad del agua
La actuación ha consistido en la unificación por gravedad de los vertidos de El Redal y Corera, para lo que se ha construido un colector de 2.355 metros y se ha reconvertido una de las fosas sépticas de El Redal en tanque de tormentas.
Una vez unificados los vertidos, se bombearán a la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Galilea, para lo que se ha construido una estación de bombeoeléctrico con más de 1.525 metros de tubería de impulsión.
También se ha incluido en el proyecto la ampliación de la EDAR de Galilea para lo que se han duplicado decantadores y lecho bacteriano y se ha completado la línea de fangos mediante la construcción de un humedal artificial para la estabilización y deshidratación del lodo producido, facilitando de este modo su carga, transporte e incluso su uso posterior como enmienda orgánica en la agricultura, favoreciendo la valorización sostenible de los residuos.


