Tal y como avanzaba el consistorio cuando anunció la plena operatividad de estos dispositivos, el porcentaje de infracciones registradas en el radar con respecto a los datos de tráfico medio registrados de las calles es significativamente bajo. Por ejemplo, en la calle Mediavilla, únicamente el 0,3 % de los vehículos que circulan habitualmente por esta calle serían sancionados.
Así, entre el 14 de febrero y el 14 de marzo el 95% (508) de las denuncias tramitadas por exceso de velocidad han sido de carácter leve y tan solo el 5% (28) han conllevado retirada de puntos, además de una sanción económica mayor.
También destaca que el 75 % de las infracciones han sido cometidas por personas residentes en otros municipios, correspondiendo a ciudadanos y ciudadanas de Calahorra el 25% restante.
En opinión del Ayuntamiento, los datos siguen demostrando que una gran mayoría de los conductores se ajusta a los límites de velocidad y que aquellos que sobrepasan los límites en estas calles cometen infracciones de carácter leve que no implican la retirada de puntos de carnet.
La mayor velocidad detectada durante el mes ha sido un vehículo que circulaba a 77 km/h, lo que le ha conllevado una multa de 500 euros y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir.
La velocidad excesiva influye de manera decisiva en la mortalidad de peatones o ciclistas. La DGT recuerda que a 50 km/h el riesgo de muerte se aproxima al 50% y, a partir de 80 km/h, prácticamente todos los peatones atropellados morirán a consecuencia de las lesiones sufridas. Sin embargo, a 30 km/h tan solo el 5% de los peatones tendrán riesgo de fallecer a consecuencia del atropello, aunque especialmente entre los 40 y los 55 hm/h la probabilidad de causar una discapacidad a un peatón como consecuencia de un atropello es muy significativa.
El Ayuntamiento de Calahorra agradece a la ciudadanía “su compromiso generalizado con el cumplimiento de las normas de tráfico, algo que contribuye a la pacificación del tráfico en los accesos a la ciudad donde además se encuentran centros educativos que habían manifestado su preocupación por la seguridad del alumnado a consecuencia del tráfico”.
Por ello, añade, “es importante la contribución colectiva a la reducción de accidentes graves de tráfico que pueden suponer un problema para vecinos y viandantes y, en definitiva, van a contribuir a una mejor convivencia en nuestras calles”.
Fotografía Diario La Rioja

