La trabajadora social de Arpa Autismo Rioja, Sandra Benito, ha agradecido ese apoyo y ha explicado que “se ha decidido, a través de la ‘laborterapia’, que tiene grandes beneficios para las personas con autismo y demencia, hacer estos telares de color azul, representativo de la condición de autismo, con la intención de la visibilización”.
Benito ha recordado que “desde diciembre de 2024, la asociación Arpa Autismo Rioja está presente ya por fin en La Rioja Baja para extender los cuidados y la atención tanto a niños como familias y estamos ubicados en Arnedo, en el edificio de la Casa Rosa, donde compartimos espacio con la Fundación Francisca Bretón, que nos abrió las puertas para poder prestar estos servicios”.
Ha añadido que “ofrecemos servicios de atención pedagógica, servicios de ocio, campamentos urbanos y, en general, lo que las familias nos van demandando en cada momento. Según lo que van necesitando, nos vamos adaptando a esas necesidades. Nuestras puertas siempre están abiertas y pueden contactarnos por teléfono o por email. Estaremos encantadas de que la gente se acerque nos conozca y podamos prestar esos apoyos tan necesarios”.
Por otro lado, ha explicado que “también estamos en el Rincón de Soto, donde ofrecemos los mismos servicios que en Arnedo, aunque de momento no hemos empezado con la atención directa porque no hay niños que coincidan en el rango de edad para poder empezar las terapias. Está previsto comenzar a partir de septiembre y, todas formas, sí que se ha empezado con el servicio de ocio que se realiza los jueves por la tarde”.
Por su parte, la alcaldesa de Arnedo, Rosa Herce, ha agradecido a Arpa Autismo Rioja que haya acercado sus servicios a la ciudad para facilitar la atención que reciben las personas con trastorno del espectro autista y sus familias.
También ha señalado que “desde el Ayuntamiento pues tenemos pendiente una reunión con la asociación y estamos también al habla con la Fundación Francisca Bretón porque vamos a intentar también desde el Ayuntamiento ver cómo podemos ayudar para que estas familias tengan mejores accesos a las terapias en la ciudad y que estos niños y adultos tengan una vida plena. Creo que todas las administraciones públicas junto con las asociaciones o las fundaciones tenemos que unirnos para tejer esa red que haga mejor la vida de los ciudadanos, tengan un trastorno como es el del espectro autista o cualquier otro. Vamos a ver cómo podemos colaborar para que los servicios sean cada día mejor y más cercanos a la ciudadanía”.


