“Parece mentira que no se den cuenta de que fue una pandemia y que Arnedo respondió como ninguno”, ha lamentado Ruiz después de conocerse que la Fiscalía ha archivado la denuncia sobre la compra de mascarillas a la empresa Arneplant por parte del Gobierno Regional socialista de Concha Andreu al comienzo de la pandemia.
Aunque no lo hizo público, el Gobierno del PP en La Rioja presentó una denuncia a finales de marzo, después de darse a conocer el resultado de una auditoría externa, que vio “irregularidades” en esta compra.
Unas semanas después de la denuncia, la Fiscalía no ha visto indicios de delito y ha decidido archivar la causa, según ha avanzado el diario ABC.
De esta resolución hemos hablado con el CEO de Arneplant, quien ha mostrado su satisfacción por el archivo de esta denuncia que, a su juicio, “no tenía recorrido”.
Ruiz ha explicado cómo al inicio de la pandemia, en marzo de 2020, el Gobierno de La Rioja pidió a esta empresa que intentara fabricar mascarillas porque no había y, aunque al principio Arneplant se negó por responsabilidad, finalmente accedieron al requerimiento del Ejecutivo centrándose ya en las mascarillas higiénicas, puesto que para los sanitarios ya había de las quirúrgicas, no se sabía lo que se iba a alargar la pandemia y se necesitaban más mascarillas para la población.
Ha incidido en que, si bien al principio “no creíamos que fuéramos capaces de hacerlo”, la empresa siguió intentándolo en abril y “conseguimos diseñar una mascarilla, no la que queríamos, sino la que pudimos con los materiales y maquinaria que teníamos, probando e investigando, y contratando a más de 600 trabajadores”.
Tras superar los ensayos con éxito, el 4 de mayo Arneplant consiguió certificar una mascarilla quirúrgica y se pactó el precio de 0,56 euros con el Gobierno de La Rioja, cuando se estaban vendiendo mascarillas a 3 y 4 euros. A este respecto, Ruiz ha afirmado que “nosotros nunca especulamos ni intentamos ganar dinero o aprovecharnos de la situación”.
Ha seguido relatando que, una vez formalizado el contrato de compra de las mascarillas quirúrgicas, mientras la empresa “íbamos aprendiendo sobre la marcha para ver cómo cumplir todos los requerimientos legales, nos dimos cuenta de que no podíamos etiquetar ni vender material sanitario y la mascarilla quirúrgica lo era”. Así las cosas, se pusieron en contacto con la Agencia del Medicamento para llevar a cabo los trámites administrativos porque les faltaba un numero de autorización para vender dicho material sanitario, lo que podía tardar entre cuatro y seis meses.
Según Ruiz, informaron de todo ello al Gobierno de La Rioja, que “el 20 de mayo decidió que las etiquetáramos como higiénicas y pusiéramos el número de ensayo”.
El CEO de Arneplant ha reiterado que nunca hemos engañado a nadie y el Gobierno de La Rioja nos dio las indicaciones para ello”.
No obstante, ha reconocido que “quizá el error fue no exigir por escrito todas las instrucciones”, si bien cree que, en ese caso, “igual todavía estaríamos esperando a que llegara la primera bata a los hospitales o la primera mascarilla”. En este sentido, también ha incidido en que Arneplant no solo hizo mascarillas, sino también más de 300.000 pantallas y miles de batas de manera conjunta con otros fabricantes de Arnedo.
“Se trataba de actuar y creo que estuvimos a la altura”, ha afirmado Ruiz, quien ha reconocido que “es una tranquilidad que todo esto se acabe”.
Respecto a la auditoría que el nuevo Gobierno de La Rioja encargó en junio de 2024 a la empresa KPMG para “esclarecer los interrogantes” de la compra de estas mascarillas (5,5 millones de mascarillas por 3 millones de euros), Ruiz ha lamentado que esta empresa nunca les ha preguntado nada.
“Me parece que KPMG hizo un trabajo muy literal, fijándose en los puntos y en las comas, pero no se le ocurrió llamarnos para preguntar absolutamente nada. En la literalidad seguro que ha encontrado fallos, pero realmente la auditoría no corresponde con lo que se hizo”, ha concluido.

