Desde la formación consideran “intolerable” que este recorte afecte precisamente a pacientes crónicos cuya vida depende de la regularidad de estos tratamientos. “Estamos hablando de personas que no pueden esperar. Cada sesión que se elimina supone un riesgo para su salud y una alteración enorme de su vida diaria”, ha subrayado el diputado de Izquierda Unida en el Parlamento de La Rioja, Carlos Ollero, quien ha añadido que “la decisión de recortar turnos de diálisis no es técnica ni asistencial, es puramente política”.
Aunque el Gobierno de La Rioja ha intentado justificar la medida como una “reorganización de turnos”, Izquierda Unida alerta de que se trata de un recorte real de la capacidad asistencial que, afirman, tendrá consecuencias inmediatas sobre los pacientes, que deberán enfrentarse a horarios más restrictivos o incluso desplazarse a otros centros fuera de su comarca, alterando su tratamiento y empeorando su calidad de vida.
Desde la formación advierten que “este recorte no es un hecho aislado”. “El recorte en los turnos de diálisis forma parte de un proceso más amplio de deterioro del Hospital de Calahorra que se viene denunciando desde hace años: pérdida de personal, disminución de servicios, falta de inversiones y externalización encubierta de funciones”, ha declarado Ollero.
“Los profesionales sanitarios ya nos vienen alertando de que muchas consultas especializadas se cubren de manera intermitente con profesionales que se desplazan desde Logroño y que, en muchos casos, cobran por peonadas como si se tratara de servicios privados.”
“Nos costó mucho lograr la integración del Hospital de Calahorra en el Servicio Riojano de Salud durante la pasada legislatura, precisamente para blindarlo frente a estas políticas destructivas. Ahora vemos cómo el Partido Popular, en lugar de fortalecerlo, lo desmantela pieza a pieza para engordar los bolsillos de las empresas de la sanidad privada”, ha recordado Ollero.
Izquierda Unida denuncia que el Gobierno regional está aplicando una estrategia de desgaste premeditada: “recortar, precarizar y desprestigiar el funcionamiento del hospital para luego presentar la privatización como única alternativa viable”.
En este contexto, la formación ha reiterado su apoyo firme y continuado a las movilizaciones ciudadanas que se vienen produciendo en defensa del Hospital de Calahorra. En especial, Izquierda Unida se ha comprometido a seguir acompañando y respaldando las acciones de la Plataforma SOS Hospital de Calahorra, que ha jugado un papel fundamental en la defensa del centro hospitalario y del derecho a una atención sanitaria pública, gratuita y de calidad en Rioja Baja.

