En una nota de prensa, los sindicatos han informado de que la parte social ha puesto encima de la mesa una propuesta seria, equilibrada y perfectamente asumible para el sector:
- 3,5% de incremento salarial cada año durante tres años
- Cláusula de revisión del IPC real con carácter retroactivo
- Diferenciación clara entre los grupos profesionales más bajos y el SMI
- Reducción de jornada, porque este sector sigue teniendo una de las jornadas anuales más altas de toda la industria
- Avances reales en permisos retribuidos.
Frente a ello, lamentan que la patronal vuelve a lo mismo:
- Precarizar aún más el contrato fijo-discontinuo
- Imponer una subida salarial basada en un IPC topado al 1%, sin revisión anual, sin retroactividad y siempre en términos de IPC acumulado
- Y mantener un modelo que condena a las plantillas a perder poder adquisitivo año tras año.
Tras un receso, desde las organizaciones sindicales han planteado una propuesta para facilitar la flexibilidad que dicen necesitar mediante contratación, pero dejando claro que hay límites que no van a cruzar: el salario digno, la jornada y los derechos no se tocan.
CCOO Industria y UGT Fica lamentan que la respuesta patronal ha sido la de siempre: ningún avance, ninguna voluntad real de acuerdo y una postura salarial que sigue siendo una provocación para quienes sostienen el sector con su trabajo.
Por eso, y ante su inmovilismo, les han emplazado a que antes de que termine mayo den una respuesta clara y seria a la propuesta de los sindicatos, que afirman que si no garantizan el poder adquisitivo, si no se mueven en la línea que exigen las plantillas, serán ellos quienes les empujen al conflicto.
Y añaden, que nadie se lleve a engaño: si la patronal no rectifica, este sector caminará hacia la huelga.
Porque cuando se juega con el salario, con la jornada y con la dignidad,
SUENAN TAMBORES DE GUERRA.

