Fernando Molina, de UGT Rioja, integrante de la comisión negociadora del convenio, ha explicado este jueves 25 de junio en Radio Arnedo que, tras las cuatro reuniones mantenidas desde el pasado mes de marzo, no ha habido ningún avance “porque la patronal dice que todo es complicado. Es complicado todo lo que tiene que ver con una pequeña subida salarial, con la reducción de jornada, cuando estamos hablando de 1.772 horas anuales y lo que pedimos es que se reduzca gradualmente a 1.712, o con el reconocimiento de la incapacidad temporal por accidente de trabajo”.
En este sentido, ha dicho que “no es serio ni ético que un trabajador acuda a su puesto, sufra un accidente y no se le pague un complemento, como se hace en el 99,9% de los convenios. El 0,1% es este”.
Molina ha recalcado que este “es un convenio que está en mínimos” y ha explicado que, por ejemplo, “un auxiliar está percibiendo 17.688 euros brutos al año, que es prácticamente el salario mínimo”. Por ello, “está más que obsoleto y hay que actualizarlo, lo mismo que las categorías profesionales”.
Sin embargo, ha explicado que la patronal no acepta ninguna propuesta sindical e, incluso, propone empeorar la situación de los fijos discontinuos, para los que plantea jornadas parciales, cuando, “si se hace un cómputo anual, el fijo discontinuo cobra incluso menos que el salario mínimo interprofesional”.
Así las cosas, en el caso de que no haya avances en la reunión prevista el próximo 22 de julio, no se descartan movilizaciones de los trabajadores del sector de conservas vegetales en el que, según Molina, “muchas empresas manifiestan tener dificultades para encontrar mano de obra”. “Eso se soluciona, ha dicho, pagando y reconociendo derechos al trabajador mejores de los que tienen ahora”.

