Los sindicatos explican que «la patronal ha presentado una propuesta de “acuerdo global” que pretende ser un paquete cerrado e indivisible, pero que no es asumible. En materia salarial plantean los siguientes incrementos, que rechazamos: 2026: 3,5% + revisión topada al 1% / 2027: 2% + 1,5% / 2028: 1,75% + 1,25% / 2029: 1,75% + 1,25%».
Añaden que «estos incrementos no garantizan la recuperación del poder adquisitivo. Resulta especialmente grave que, con un IPC en torno al 3,5% en estos meses, la patronal defienda mecanismos que no aseguran una revisión real y suficiente para proteger los salarios frente al encarecimiento de la vida».
Además, explican, «pretenden que renunciemos a la actualización del 2% pendiente del convenio anterior, que legítimamente corresponde a las personas trabajadoras».
Los sindicatos también rechazan «de manera tajante su planteamiento sobre productividad, que pretende reordenar y recalcular la prima sin garantías claras, abriendo la puerta a empeorar un elemento central de la retribución en muchas empresas».
Igualmente, CCOO y UGT «rechazan por completo la propuesta de contrato fijo discontinuo a tiempo parcial, que supone avanzar hacia un modelo de mayor precariedad e inestabilidad, en lugar de apostar por empleo estable y con derechos».
Ante esta situación, ambas organizaciones sindicales van a iniciar esta semana «un proceso de asambleas en distintos territorios para informar y decidir con las plantillas los siguientes pasos».
En el caso de Arnedo, hay prevista una asamblea conjunta de delegados el martes 16 de junio, según ha explicado Bernardo Vílchez, integrante de la mesa negociadora del convenio por CCOO de La Rioja, quien ha avanzado que «la propuesta empresarial se va a rechazar».
A partir de ahí, se activará la convocatoria de huelga en el sector del calzado los días 25 de junio y 15 y 16 de julio, «salvo que haya algún tipo de movimiento o acercamiento previo».
CCOO de Industria y UGT FICA reiteran su «voluntad de alcanzar un acuerdo, pero advierten que no aceptarán un convenio que consolide salarios insuficientes, que no vincule el salario base al SMI, que debilite la negociación de la productividad, que precarice la contratación, que no incorpore nuevos permisos retribuidos o que no garantice derechos a los colectivos más discriminados». Recalcan que «el sector necesita un convenio que garantice condiciones dignas, estabilidad y futuro».

