Según la información facilitada este viernes 15 de marzo, en este operativo se ha detenido a tres varones y hay otros tres investigados (dos de ellos hermanos), con edades comprendidas entre 14 y 19 años, naturales de Marruecos y de España, a los que se les considera presuntos autores en diferentes grados de participación de un total de diez delitos de robo o hurto de uso de vehículo y de dos tentativas.
El Instituto Armado añade que estos jóvenes utilizaban los vehículos para su propia diversión. Una vez que se cansaban de ellos, los abandonaban en las inmediaciones del casco antiguo de Calahorra, en fincas agrícolas o caminos rurales, tras haberles causado importantes daños materiales en su carrocería, llegando a prender fuego a dos de los turismos que quedaron totalmente calcinados por las llamas.
Explica que la denominada ‘Operación Riscabil’ se inició durante el mes de enero cuando Guardia Civil y Policía Local de Calahorra tuvieron conocimiento, mediante denuncias, de un significativo incremento de robo de vehículos estacionados en la vía pública, circunstancia que generó una cierta alarma entre la población, por lo que se diseñó un operativo con la finalidad de llegar al esclarecimiento de los hechos y, a su vez, prevenir otros nuevos.
Indica que una vez analizadas las denuncias, los investigadores comprobaron que los robos se llevaban a cabo en una determinada franja horaria y sobre turismos con más de diez años de antigüedad, preferentemente de las marcas Ford, Opel y Seat, y constataron un mismo patrón o “modus operandi” que consistía en el forzamiento del marco superior de la puerta delantera izquierda del vehículo, para introducir la mano por la ranura, y así poder abrir y acceder al interior, arrancar la carcasa bajo el volante y realizar el puente mediante la manipulación del cableado del sistema eléctrico de arranque.

El visionado de cámaras de seguridad y un vídeo facilitado por un ciudadano, permitieron centrar las actuaciones sobre un grupo de jóvenes residentes en Calahorra, conocidos de los investigadores por diferentes actuaciones llevadas a cabo sobre los mismos.
Durante el análisis de estos datos se comprobó cómo estos jóvenes tenían un claro reparto de tareas a la hora de llevar a cabo sus acciones delictivas. Así, una vez seleccionaban el vehículo que querían sustraer, varios de los implicados procedían a vigilar las inmediaciones para alertar de la posible presencia de Guardia Civil y Policía Local, mientras que el resto forzaba el marco de la puerta, accedía al interior, realizaba el puente y huía con el coche.
Incide en que la colaboración ciudadana ha sido «de gran importancia» durante el operativo, así como la establecida entre Guardia Civil y Policía Local de Calahorra, a la hora de desmantelar a este grupo de jóvenes. Dos de ellos fueron sorprendidos «in fraganti» en el momento que intentaban sustraer otros dos vehículos.
Con todo, los detenidos, investigados y diligencias instruidas han sido puestos a disposición de la Autoridad Judicial y de la Fiscalía de Menores.


