Tras la firma, que ha tenido lugar en el Ayuntamiento de la localidad, ambos representantes han visitado el camino en el que se llevará a cabo la actuación, promovida por el Consistorio de la localidad, cuyo talud colapsó a raíz de un episodio de lluvias torrenciales ocurrido durante la pasada primavera. Estas precipitaciones generaron aguas de escorrentía y filtraciones que, al acumularse en el terreno, derivaron en diferentes deslizamientos de tierra en la zona.
La actuación, que cuenta con un presupuesto total de 134.952,27 euros y un plazo de ejecución de 4 meses, se centra en la construcción de un muro de contención de 75 metros de longitud y una altura variable que oscila entre los 3 y los 7 metros, con un espesor de 2 metros para asegurar su estabilidad estructural.
El muro de escollera estará compuesto por bloques de roca natural de gran tamaño (con masas de entre 300 y 3.000 kilogramos), colocados uno a uno con maquinaria específica para formar un entramado tridimensional estable.
Para evitar futuras acumulaciones de agua, se instalará una red de tuberías de drenaje de PVC y material granular filtrante en el trasdós del muro. Por último, se perfilará la ladera y se construirá una cuneta de hormigón en forma de «V» para la correcta evacuación de las aguas pluviales.
Para la construcción del muro se prevé la excavación de aproximadamente 562 m3de tierras en la ladera y otros 314 m3 para la formación de la zapata, así como la cimentación de la escollera a un mínimo de un metro de profundidad para que trabaje como un bloque rígido.
Esta intervención no solo supone una mejora estética y la integración de materiales naturales en el entorno, sino que es vital para garantizar la seguridad de las personas, eliminando el riesgo de nuevos corrimientos de tierra en ese punto. Además, la nueva infraestructura de drenaje protegerá el casco urbano de los efectos de futuros fenómenos climáticos extremos.

