Tras el seísmo de 3,2 grados que se registró en Munilla el pasado 1 de
junio, la tierra ha vuelto a temblar en el Alto Cidacos. Y es que a las cinco menos
diez de esta pasada madrugada se ha registrado un leve seísmo de 3,1 en la zona
de Enciso, que no ha producido ningún tipo de daño y que, según el Instituto Geográfico Nacional, se ha
originado al noroeste de la localidad, en concreto en un punto de latitud 42,17
grados norte y longitud 2,22 grados oeste.
El alcalde de Enciso, Ricardo Ochoa, estaba despierto
a esa hora y nos ha contado cómo ha vivido el seísmo, que otros vecinos de la
localidad ni siquiera han percibido.
Según ha dicho, “me ha pillado despierto y ha sido como un
leve deslizamiento, pero se ha movido la casa perfectamente. Eran las cinco
menos diez y no he tenido ninguna duda de que era un terremoto, pero ha durado
muy poco, un segundo o dos. Estaba tranquilo y he esperado que hubiera una réplica
pero no la ha habido, o no la he sentido”.
Ochoa ha explicado que en la calle el comentario del día ha
sido el seísmo y “el tema de la presa”, aunque no cree que haya preocupación entre
los vecinos.
En este sentido, ha indicado que “hasta ahora, lo que siempre
nos han comentado los de la plataforma (contraria a la misma) es que cuando más
peligro habrá es cuando esté llena, y ahora está vacía”, en relación con una posible
sismicidad inducida.
No obstante, ha añadido que “hace años hubo un terremoto en
San Pedro Manrique, antes lo hubo en Préjano, el año pasado en Munilla, ahora
aquí, así que se va desplazando, no siempre es en el mismo sitio”.
En cuanto a las obras de la presa ha explicado que la pared está ya
totalmente terminada, aunque todavía no se ha iniciado el proceso de llenado, a
la espera de que concluyan las obras de la carretera en el plazo aproximado de
dos meses.

