El antiguo seminario conciliar es un perfecto ejemplo de los edificios de uso público de la segunda mitad del siglo XVIII, donde se aúnan los ideales de utilidad y servicio a las cuestiones de prestigio y representatividad.
Son fábricas que se adaptan al medio urbano aunque destacan por su diseño compacto, gran tamaño y apariencia palaciega, con espacios perfectamente adaptados a su función, que los relaciona con las casas-palacio del siglo XVIII, de las que ha tomado diferentes elementos.
Este en concreto es un edificio singular, no sólo por sus dimensiones, ya que ocupa casi una manzana completa de la calle Arrabal de Calahorra, sino también por su volumetría y valores artísticos, por encarnar los ideales constructivos de finales del siglo XVIII, tanto en lo decorativo como en lo funcional. Su construcción fue una iniciativa personal del obispo Juan de Luelmo y Pinto y tradicionalmente se ha atribuido su traza al maestro de cantería Juan Cruz Urizar.
Este seminario de Calahorra, junto con el actual colegio de Teresianas (antigua casa de expósitos), resalta por su regularidad y volumetría, que no está lejos del concepto neoclásico de edificio, propugnado por la cada vez más influyente Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Es de especial interés el escudo situado en la esquina de la calle Arrabal, junto a la Catedral, un elemento muy poco visto en La Rioja y que además tiene la singularidad de disponer de un guardapolvo sobre él, que lo protege y le aporta efectos de claroscuro. Otro detalle singular es su remate superior mediante una cornisa que hace de dintel de las ventanas de la última planta, siendo éste utilizado como recurso decorativo y compositivo de la fachada.
En 1996 el edificio fue donado por el obispado al Ayuntamiento de Calahorra con las condiciones de reserva de la propiedad de una parte del inmueble para el obispado, el compromiso de destinarlo a usos culturales y la obligación por parte del consistorio de asumir todas las obras de conservación necesarias. Ahora, 25 años después, completará su declaración como BIC, que no modifica el vigente Plan General Municipal de Calahorra en relación con la clasificación, grado de protección y condiciones especiales de intervención en el edificio y su entorno.

