En una nota de prensa, Cáritas Parroquial de Arnedo ha informado de que esta expedición, que partió a las siete de la mañana del martes 15 de marzo desde Leza con tres furgonetas cargadas de material humanitario donado en las últimas semanas en Arnedo y guiada por Vitaliy Svystun, ucraniano residente en Arnedo desde hace quince años, que también ha hecho de intérprete, regresó a esta localidad riojabajeña pasadas las siete de la tarde de este sábado 19 de marzo, tras “cinco jornadas intensas, con cansancio acumulado, pero plenas de satisfacciones por la misión cumplida”.
Cáritas, que ha dado la bienvenida a estos refugiados, que ya consideran “unos arnedanos más”, confiaban en que, al llegar a Arnedo en plenas fiestas de San José, pudieran “distraerse, al menos por unas horas, del drama que está viviendo su país”.
Desde Cáritas subrayan que estas once personas “están en nuestra ciudad gracias a la generosidad de un grupo de riojalaveses con un corazón enorme” y expresan su agradecimiento “a Iñigo, Aitor, Lidia, Jesús y María, con la inestimable ayuda de Vitali, que ha hecho de guía y traductor, y de Natalia, que se quedó en tierra pero que ha hecho un seguimiento de todos los movimiento, contactos y gestiones para facilitar alojamientos para todos e incluso atención médica”.
La entidad arnedana incide en que “han sido cinco días intensos y emocionantes” y en que “por fin se ha cumplido el objetivo. Se entregaron los medicamentos, alimentos, mantas, sacos, ropa de abrigo y calzado, y se recogió a los refugiados en el centro de Varsovia”.
Así, añade que “en los próximos días, con más tranquilidad, se irán dando los pasos previstos para dotarles de papeles, atención médica, escolarización, vestido y calzado…”.
Y concluye que “desde hoy Ucrania, Arnedo y Leza quedan unidos y hermanados con un lazo que permanecerá en el tiempo”.

