En la operación, que se ha desarrollado entre finales del pasado mes de agosto y el 13 de diciembre, y en la que han colaborado Europol y el Arma de Carabinieri italiana, se han incautado unos 120.000 botes de conserva de atún y 45.000 litros de aceite de diferentes calidades.
Según han explicado este lunes 8 de enero desde la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil de La Rioja, la mayor parte de los botes intervenidos estaban destinados a abastecer a pequeños comercios y grandes cadenas de alimentación de España e Italia de manera inminente, principalmente durante las fiestas de Navidad.
En el registro efectuado en una de las sedes de la empresa, los agentes hallaron, en una zona clandestina de trabajo carente de las mínimas medidas de higiene, dos recipientes de grandes dimensiones con agua caliente que contenían en su interior numerosos tarros de atún devueltos por los compradores.
En ese lugar se retiraban las etiquetas de los botes para su posterior reintroducción en el mercado con una nueva etiqueta, registro sanitario y fecha de caducidad, con el consiguiente perjuicio para la salud pública y el consumidor final.
Otra de las sedes disponía de una tienda para la venta directa al público de sus productos, hallándose en la misma conserva de atún etiquetado únicamente en italiano, hecho que va en contra de la normativa vigente, ya que todo producto que se comercialice en España debe expresarse, al menos, en español.
La investigación señala que la actividad de este entramado criminal se venía realizando desde hace varios años, utilizando para ello materias primas de precio y calidad notablemente inferior al indicado en su etiquetado, consiguiendo con ello rebajar los costes de producción y aumentar de manera exponencial sus ganancias en perjuicio de los consumidores, perjudicando gravemente al resto de empresas del sector que operan dentro de la legalidad.
Una vez recopilados todos los indicios, se solicitó a la autoridad judicial las correspondientes órdenes de entrada y registro en las sedes de la empresa y en un domicilio. Se incautaron y precintaron un total de 120.000 botes de conserva de atún y 45.000 litros de aceite, además, entre otras cosas, de discos duros, telefonía móvil, un servidor y abundante documentación para estudio.
Los agentes también han bloqueado un total de 21 cuentas bancarias, además de señalar la prohibición de enajenación de dos turismos de alta gama, una furgoneta y un camión frigorífico propiedad de la empresa afectada.
Los detenidos son investigados por delitos de pertenencia a organización criminal, contra la salud pública y estafa, y todo está bajo la instrucción del Juzgado nº 2 de Calahorra.

