Durante la inauguración de la muestra, llevada a cabo este martes 20 de mayo, este artista autodidacta ha afirmado que es un “enamorado de África”, continente que ha podido conocer en diferentes viajes en los que, además de la luz y los paisajes, le ha llamado la atención que las mujeres son las que trabajan el campo, las que cuidan de los niños y las casas, por lo que a través de estos cuadros también ha querido rendirles un pequeño homenaje.
En su veintena de obras, seleccionadas de una colección que supera las sesenta, predomina la técnica pastel y el uso del rotulador, realzada con sprays.
En esta exposición, que se puede visitar de lunes a sábado, de 18 a 21 horas, Antonio Martínez muestra los rostros de estas mujeres –también de algún hombre y niño-, hechos a partir de fotografías, procedentes de Etiopía, Namibia, Sudán o Guinea inspirados, algunos de ellos, en imágenes de autores consagrados como Sebastiao Salgado.
Aunque ha pintado desde niño, ha reconocido que desde que se jubiló se ha dedicado completamente al dibujo, si bien ha avanzado que esta será su última exposición porque va avanzando en edad y la organización de estas muestras le supone ya mucho trabajo.


