CSIF recuerda en una nota que “ha solicitado en innumerables ocasiones a la Dirección Provincial del SEPE, responsable de asegurar y prevenir la seguridad y salud laboral de los empleados públicos, la urgente necesidad de que haya un servicio de seguridad, máxime en unos espacios donde, lamentablemente, ya se han registrado episodios de tensión, amenazas e incluso agresiones».
Añade que «la respuesta de la Dirección, siempre es la misma y no se pone solución a esta situación de riesgo: “seguimos trabajando en la dirección de mejorar la seguridad de nuestros trabajadores y teniendo en cuenta los organismos con los que compartimos locales…”.
El sindicato recalca que lleva años en el Comité de Seguridad y Salud del SEPE «denunciando esta grave situación de inseguridad y reclamando la necesidad de establecer un control efectivo de acceso a estas instalaciones, máxime en estas fechas en las que las solicitudes han aumentado excesivamente debido al proceso de regularización. La situación es lamentable y supone un riesgo laboral para los empleados públicos que han afrontado y sufrido agresiones tanto físicas como verbales».
Con todo, «CSIF denuncia la dejadez de la Dirección Provincial del SEPE, la cual, a pesar de tener dotación presupuestaria, sigue sin poner solución y exige que como máximo responsable de la salvaguarda de la integridad física de los trabajadores de este organismo, haga las gestiones oportunas para que se contrate el servicio de seguridad tanto en la oficina del SEPE de Calahorra como en la de Haro».
«No es de recibo, añade, que habiendo dotación presupuestaria para ello, por desidia de la Dirección Provincial del SEPE se esté poniendo en peligro la seguridad tanto de los trabajadores como de los usuarios de este organismo».

