Según la información facilitada por los paleontólogos, la campaña ha estado marcada por unas condiciones meteorológicas especialmente adversas. Las elevadas temperaturas registradas durante casi todos los días de excavación han supuesto un importante desafío para el equipo de trabajo, obligando a extremar las medidas de prevención y a adaptar el ritmo de las labores de campo. Estas circunstancias hacen aún más meritorio el esfuerzo realizado por los voluntarios, estudiantes e investigadores que han participado en la excavación y que, con enorme dedicación y compromiso, han hecho posible cumplir los objetivos previstos y culminar con éxito la campaña.
Las Cerradas conserva restos fósiles en sedimentos de la Formación Enciso, depositados hace aproximadamente 120 millones de años, durante el Cretácico Inferior. En este periodo, el territorio que hoy ocupa La Rioja estaba formado por un amplio sistema lagunar de más de 400 kilómetros cuadrados que albergaba una extraordinaria diversidad de dinosaurios y otros vertebrados. Este contexto geológico convierte al yacimiento en un enclave de gran interés para reconstruir los ecosistemas que existieron en la cuenca de Cameros.
La campaña de 2026 ha dado continuidad a la excavación iniciada el pasado año con el objetivo de recuperar un gran dinosaurio ornitópodo estiracosterno. Los trabajos han permitido ampliar el área excavada hasta alcanzar los 36 metros cuadrados y seguir documentando la localización de nuevos restos. Sin embargo, la campaña no estuvo exenta de incertidumbre. Tras un prometedor inicio, entre la tarde del sábado y el martes los fósiles recuperados fueron escasos, lo que hacía pensar que el nivel fosilífero podía haberse agotado. Ante esta situación, el equipo tomó una decisión que resultó determinante para el desarrollo de la excavación: ampliar el área de trabajo hacia un sector que inicialmente no estaba previsto intervenir.
Añaden que la decisión resulto acertada. Desde ese momento comenzaron a aparecer nuevos restos de forma continua, modificando por completo el desarrollo de la campaña. El ritmo de los hallazgos se mantuvo hasta el último día de excavación, obligando incluso a replantear la planificación prevista y confirmando que el yacimiento conserva todavía un enorme potencial científico. La abundancia de fósiles descubiertos hace imprescindible regresar a Las Cerradas en la campaña de 2027 para continuar la excavación de este extraordinario dinosaurio.
Los resultados obtenidos permiten avanzar de manera significativa en el conocimiento anatómico del ejemplar. Con las vértebras caudales recuperadas durante las campañas de 2025 y 2026 es muy probable que ya se conserve aproximadamente la mitad de la cola del animal, que parecen corresponder a la región media y posterior del esqueleto. A estos restos se suman los importantes hallazgos realizados este año, entre los que destacan elementos de la cintura pélvica, una escápula y varios huesos de la mano, incluidos metacarpos y falanges.
Los investigadores afirman que la combinación de estos nuevos fósiles comienza a ofrecer una visión cada vez más completa de un dinosaurio herbívoro de gran tamaño que habitó el ecosistema riojano hace unos 120 millones de años. Cada campaña permite completar nuevas piezas de este complejo rompecabezas paleontológico y acerca a los investigadores al objetivo de identificar con precisión el ejemplar y determinar su posición dentro de la evolución de los ornitópodos del Cretácico Inferior europeo.
La excavación no solo ha permitido recuperar nuevos restos del gran dinosaurio ornitópodo. Gracias al meticuloso y sistemático trabajo desarrollado por el equipo durante toda la campaña, también han aparecido fósiles de otros organismos que compartieron este ecosistema, entre ellos destacan restos de cocodrilos, peces lepisosteiformes, coprolitos atribuidos a hybodóntidos (un grupo de tiburones primitivos de agua dulce) y de restos vegetales.
Estos hallazgos resultan de enorme interés, ya que permiten reconstruir con mayor precisión el ambiente en el que vivió este dinosaurio. Más allá del propio esqueleto, el yacimiento conserva evidencias de todo un ecosistema lacustre del Cretácico Inferior, en el que convivían grandes herbívoros, reptiles semiacuáticos, peces, tortugas y una abundante vegetación adaptada a las orillas de lagos y cursos fluviales.
Con el objetivo de profundizar en la reconstrucción del paleoecosistema de Las Cerradas, Manuel Pérez Puello, investigador posdoctoral, está llevando a cabo un estudio palinológico de los sedimentos del yacimiento en colaboración con las Universidades de Zaragoza y Vigo. Este trabajo analiza el polen y las esporas fósiles conservados en las rocas para identificar las comunidades vegetales que crecían en las orillas y zonas húmedas del antiguo lago hace aproximadamente 120 millones de años.
Los resultados permitirán reconstruir con mayor precisión el paisaje que rodeaba al gran ornitópodo excavado, conocer la composición de la flora que caracterizaba este ecosistema y aproximarse a los recursos vegetales que probablemente constituían parte de su dieta. Integrados con la información aportada por los restos de vertebrados, los coprolitos y los fósiles vegetales recuperados durante la excavación, estos análisis contribuirán a obtener una visión mucho más completa del funcionamiento de este ecosistema lacustre del Cretácico Inferior.
El importante conjunto de restos óseos recuperados durante las campañas de 2025 y 2026, entre los que se encuentran diversos elementos anatómicos con un elevado valor diagnóstico, permitirá que su estudio detallado aporte información clave para determinar el género y la especie a la que pertenece este excepcional ejemplar. Aunque todavía es pronto para extraer conclusiones, la calidad y el potencial científico del material recuperado permiten plantear, como una hipótesis de trabajo que deberá ser comprobada, que el ejemplar pueda representar una especie todavía no descrita . Se trata, no obstante, de una hipótesis que deberá ser confirmada mediante un exhaustivo estudio comparativo con otros ornitópodos del Cretácico Inferior.
El camino hasta resolver este interrogante será todavía largo. En primer lugar, será necesario regresar al yacimiento de Las Cerradas durante la campaña de 2027 para continuar la excavación y recuperar nuevos restos que permitan completar el esqueleto. Posteriormente, cada uno de los fósiles deberá ser preparado y restaurado en el Centro Paleontológico de Igea, un proceso minucioso que previsiblemente requerirá muchos meses de trabajo por parte del equipo de restauración. Solo entonces podrá comenzar el estudio anatómico y sistemático del conjunto, una investigación que podría prolongarse durante varios años.
Si los resultados confirman la singularidad del ejemplar, este proceso culminaría con la descripción científica de una nueva especie de dinosaurio, un hito de enorme relevancia para la paleontología riojana y española. No sería la primera vez que un hallazgo realizado en Igea alcanza esta dimensión científica: en 2024 se describió Riojavenatrix lacustris, el gran dinosaurio carnívoro espinosáurido descubierto en el municipio, cuya investigación situó nuevamente a La Rioja en el panorama internacional de la paleontología.
Actividades de divulgación
Las actividades de divulgación organizadas durante la campaña también han cosechado una excelente acogida. Las visitas guiadas “Abierto por excavación”, celebradas el martes, miércoles y jueves, junto con la jornada organizada el viernes dentro del programa “Pasea La Rioja”, permitieron que numerosas personas se acercaran al yacimiento de Las Cerradas para conocer de primera mano el trabajo desarrollado por el equipo científico.
Los asistentes tuvieron la oportunidad de observar in situ el proceso de excavación de un dinosaurio de 120 millones de años y descubrir, de la mano de los propios paleontólogos, cómo se localizan, documentan y extraen los fósiles, así como la importancia científica de los hallazgos realizados. Este tipo de iniciativas acercan la investigación a la sociedad, permiten comprender el rigor que requiere una excavación paleontológica y contribuyen a poner en valor el excepcional patrimonio fósil que conserva La Rioja.
El equipo Garras desea expresar su más sincero agradecimiento a todas las personas e instituciones que han hecho posible el desarrollo de esta campaña de excavación. En primer lugar, a los voluntarios, cuyo esfuerzo, compromiso y dedicación han resultado fundamentales para alcanzar los objetivos científicos de la intervención, especialmente en unas condiciones de trabajo marcadas por las altas temperaturas.
Asimismo, el equipo agradece a la Dirección General de Cultura del Gobierno de La Rioja la autorización de la excavación; a la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente y al Ayuntamiento de Igea, por la financiación de la campaña; y a la Diócesis de La Rioja, por facilitar las instalaciones de la ermita de la Virgen del Villar, que han servido de alojamiento para parte de los participantes durante los días de trabajo.
La colaboración entre administraciones, instituciones y voluntarios vuelve a demostrar que la investigación, conservación y puesta en valor del patrimonio paleontológico es una labor colectiva, imprescindible para seguir ampliando el conocimiento sobre la extraordinaria riqueza fósil de La Rioja.

