El colectivo explica que “tras consultar a los responsables de La Concejalía de Obras, Servicios y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Arnedo; la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio ambiente del Gobierno de La Rioja; a su área específica de Vías Verdes; y al Consorcio de Aguas y Residuos de La Rioja, nadie responde con precisión cuando se pregunta por el impacto y la destrucción del territorio y los planes de recuperación de la tierra, el agua, la flora y la fauna. En sus difusas respuestas incluso nos instan a preguntar por esta información a los trabajadores manuales de la empresa contratada”.
Añade que “la administración vuelve a hacer uso de los pactos en materia de desarrollo y medio ambiente de la Unión Europea para justificar su imprecisión acerca de los procesos y los resultados de sus acciones sobre nuestro territorio”.
En su opinión, “debido a la monstruosa magnitud del proyecto, un gasto total de 60 millones de euros y una actuación en 412,92 km cuadrados en La Rioja, no hay respuestas concretas a los daños materiales al territorio ni al impacto a nuestra salud ni a la de otras formas de vida.
No sabemos cuáles son los árboles que se van talar ni si hay un plan de reforestación”.
La asociación indica que “la respuesta hasta ahora es que las necesidades de la obra determinarán el impacto y que será la naturaleza y su curso la que reemplazará el daño hecho por el desarrollismo administrativo”.
Sin embargo, dice, “el objetivo es llevar agua de calidad a 21 municipios, esto es: hacer de nuevo lo que ya estaba hecho. Pues el fundamento del Sistema Cidacos no es el de servir a una población, sino el del desarrollismo y el dinero, avanzando de forma contradictoria y devastadora afectando a todos los seres vivos que aquí habitamos”.
A su juicio, “el resultado inmediato es que en pleno verano, con olas de calor que suceden unas a otras, vemos como cada día se arruina la ribera del Cidacos. Vemos troncos apilados que hasta hace unos días fueron árboles con decenas de años… árboles que no volverán a crecer.
Cada árbol, cada chopo, contiene un complejo mundo vivo en el que conviven otras plantas trepadoras, insectos, hongos, bacterias, lombrices.
Su corteza acoge a hormigas, escarabajos y musgos. Las hojas fabrican el alimento del árbol y nos dan sombra.
Sus ramas sostienen los nidos de las aves. En sus huecos habitan otras aves más pequeñas y mamíferos como las ardillas de nuestra ribera.
Ahora vemos nidos de aves en los contenedores de las podas y en el suelo en plena época de nidificación. Vemos la vía deteriorada, obras que impiden el acceso a partes del río, contaminación por el uso de maquinaria pesada y los residuos derivados de los trabajos.
Nos achicharramos de calor. El Arnedo urbano tiene sus plazas principales sin vegetación ni agua, no hay habilitado refugio climático alguno, los vecinos y vecinas del casco viejo y de la mayor parte de los barrios tienen difícil acceso a las zonas frescas de la ribera del Cidacos.
Árboles, sombra, fauna, ríos, son imprescindibles y deben ser respetados.
*Los pueblos del Sistema Cidacos son:
Alcanadre, Aldeanueva de Ebro, Alfaro, Arnedillo, Arnedo, Ausejo, Autol, Bergasa, Bergasillas Bajera, Calahorra, Corera, El Redal, El Villar de Arnedo, Galilea, Herce, Ocón, Pradejón, Quel, Rincón de Soto, Santa Eulalia Bajera y Tudelilla.

