De este modo, ambas organizaciones volverán a mostrar su malestar con la actitud de la parte empresarial, a la que en la última reunión de la mesa de negociación, el pasado 14 de mayo en Madrid, plantearon una propuesta que sigue siendo rechazada.
Bernardo Vílchez, integrante de esa mesa por Comisiones Obreras de La Rioja, ha recordado en Radio Arnedo que “se les dieron quince días para que hablasen sobre la oferta que les propusimos y hasta ayer no teníamos ninguna noticia, pero ayer hubo una llamada telefónica entre las partes y la respuesta que da la patronal es que sigue en su misma línea, que no pueden asumir más costes y que no ven nuestra propuesta, aunque están dispuestos a sentarse a hablar de nuevo. Pero no dan cifras, no dan números y simplemente dicen que no pueden llegar a lo que nosotros ofrecimos”
Ante esa respuesta, ha añadido, “ayer tuvimos una reunión por videoconferencia de la Comisión del Calzado y decidimos poner en marcha el plan de movilizaciones que habíamos acordado en una anterior reunión de delegados”.
Dentro de ese plan, la primera convocatoria será la de este miércoles 27 de mayo en forma de concentración de delegados y trabajadores a las puertas de Arneplant, cuyo propietario, Alfonso Ruiz, preside la patronal riojana del calzado (AICCOR). Vílchez ha añadido que “vamos a empezar así, pero vendrán más adelante concentraciones a las puertas de otras empresas si esto no se arregla”. Además, habrá movilizaciones similares en las otras zonas zapateras del país como Almansa y el Levante.
En cualquier caso, ha avanzado que “para el día 5 de junio se ha concertado otra reunión en Madrid con la patronal” a la que, como ocurrió el 14 de mayo, no acudirán los representantes territoriales de los sindicatos, sino únicamente sus asesores estatales. Así, “si en esa reunión no se produce ningún tipo de acercamiento la huelga general en el sector planea en el horizonte, para mediados del mes de junio”.
Vílchez ha insistido en que lo fundamental para los sindicatos es que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo y, para ello, están dispuestos a admitir diferentes fórmulas, siempre y cuando se llegue a la subida salarial que consideran adecuada.
En su propuesta del 14 de mayo, que califican de “seria, equilibrada y perfectamente asumible para el sector”, los sindicatos reclaman un 3,5% de incremento salarial cada año durante tres años; cláusula de revisión del IPC real con carácter retroactivo; diferenciación clara entre los grupos profesionales más bajos y el SMI; reducción de jornada, porque este sector sigue teniendo una de las jornadas anuales más altas de toda la industria, y avances reales en permisos retribuidos.

