Según recuerda en una nota, la entidad se propuso desde sus inicios “promover la enseñanza del ajedrez a cualquier niño que tuviese esa inquietud y fue a partir del año 2000 cuando se ofertó una escuela verdaderamente estructurada que con el tiempo ha adquirido una dimensión comarcal, llevando el aprendizaje a varias localidades de la Ribera del Ebro”.
El Club Ajedrez Alfaro recalca que “la persona que más trabajó por esta escuela, y que durante muchos años fue su director, no es otro que el maestro Luis Lorente” por lo que, a partir de ahora, este torneo de jóvenes promesas llevará su nombre.
El club añade que “un emocionadísimo Luis Lorente recordaba todo esto en la presentación que hizo del torneo y subrayó lo importante que es la dedicación de los monitores a sus alumnos”.
En cuanto al torneo, que se disputó al mejor de seis partidas rápidas, de 15 minutos de duración, se dividió en dos categorías. Una para los alumnos más noveles de la escuela de ajedrez y otra para los más avanzados.
Además del Club Ajedrez Alfaro (con jugadores de todas sus escuelas, entre ellos, por primera vez, varios de Rincón de Soto) participaron los clubes Lasker y SAL, de Logroño; Jaque al Rey, de Villamediana; Círculo Amistad Numancia, de Soria, y Santa Ana, de Tudela.
Los tres primeros clasificados de la categoría A fueron, por este orden, Javier Sáinz, del Club Ajedrez Alfaro; Angel Fuentes y Alejandro Fuentes, ambos del Club Santa Ana de Tudela.
En la categoría B ganó Mario Carracedo, del Club Ajedrez Alfaro, seguido de Juan Pérez Aradros y de Alberto Pérez Castillo.
Además de estos galardones, el torneo repartió un total de veinticuatro trofeos, con lo que “se pretende que muchas de estas jóvenes promesas tengan su pequeña recompensa que les anime a continuar”.
También se entregaron premios por equipos. El empate a puntos del Club Ajedrez Alfaro y el Santa Ana de Tudela se decidió por la mínima para los locales. El tercer clasificado fue el club Lasker de Logroño.
Con todo, el club alfareño recalca que se celebró “una vez más una gran jornada de ajedrez, en un torneo que comparte con el resto de los organizados la aspiración de ser la mejor continuación de las clases de la escuela. Y que, como su nombre indica, es el semillero de nuevos jugadores que vayan desarrollándose y sean un día promesas convertidas en realidades”.


