El delegado del área de conservas de UGT en Rioja Baja, Fernando Molina, ha explicado este viernes 9 de febrero, en Radio Arnedo, que en la tarde de ayer se llevaron a cabo sendas asambleas de trabajadores de esta empresa, en sus instalaciones de Alfaro y Cervera del Río Alhama, en las que los representantes sindicales les comunicaron las últimas novedades en torno a esta compañía de la que cuatro de sus responsables fueron detenidos el pasado mes de diciembre por un presunto fraude en la comercialización de conservas de atún. Un asunto que está judicializado.
Entre tanto, los 114 trabajadores (65 en Alfaro y 49 en Cervera), que están acogidos a una licencia retribuida, estaban pendientes de iniciar la negociación de la tramitación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo, que se ha solapado, según les ha comunicado la empresa este pasado día 7, con “la sorpresa” de que ha presentado un concurso voluntario de acreedores.
Molina ha señalado que “esto da un giro importante a la negociación porque esto depende del Juzgado de lo Mercantil y del nombramiento que este haga del administrador concursal correspondiente, que es el que decidirá y controlará todas las decisiones”.
Ha subrayado que esto “alarga la agonía e incertidumbre de los trabajadores” porque, aunque confía en que se nombre cuanto antes al administrador concursal, ha advertido de que este procedimiento puede llevar entre dos y tres meses.
Molina, que ha recalcado que la mayoría de los trabajadores quiere conservar su puesto de trabajo, ha señalado que mantienen la esperanza porque la empresa les ha transmitido que “habría alguien interesado en un arrendamiento industrial de la planta de Alfaro”, con lo que se podría subrogar a sus empleados.
En el caso de la de Cervera, también ha dicho que “habría gente interesada en seguir explotándola, pero no hay nada concreto”.
Entre tanto, ha informado de que el próximo martes 13 de febrero tienen otra reunión con la empresa para continuar las negociaciones del ERTE (que se quiere solicitar para seis meses), tras lo que volverá a haber asambleas con los trabajadores, que serán quienes decidan los pasos a seguir y su futuro.
Además, ha incidido en que los trabajadores de Plaza Chica no saben si cobrarán o no la nómina de febrero y, si finalmente van a un ERTE, como pronto cobrarían en abril, lo que complica la situación económica de muchas familias.

