Espinosa, que hoy ha participado en Arnedo en la inauguración oficial de la iglesia rupestre del ‘Patio de los Curas’, ha visitado posteriormente la iglesia de Santo Tomás, construida a principios del siglo XVI, con mejoras y añadidos a lo largo de este siglo y del siguiente.
Acompañado por el párroco de Arnedo, Javier Martín, y el encargado del archivo parroquial, José Ángel Lalinde, Espinosa ha explicado que el vínculo de los arnedanos con el culto y el templo de Santo Tomás no se inició en el siglo XVI, sino que viene de muchísimo antes.
En este sentido, ha señalado que en el mismo solar hubo otro durante el Medievo, en los siglos XI/XII, que habría estado en pie unos 500 años.
Pero al retirar un tabique moderno en el lado del evangelio, en el curso de las obras llevadas a cabo recientemente en Santo Tomás, apareció el fondo de una cueva, la mayor parte de la cual desapareció cuando se picó la roca para obtener el amplio solar que requería la iglesia del XVI; este lateral, junto con las bóvedas, apoya directamente en el monte.
Por tanto, ha recalcado que no puede ser más íntima la relación entre el templo y la oquedad descubierta, con lo cual estamos ante una afortunada sorpresa porque el fondo de cueva permite proponer una interesante interpretación histórica.
Así, de modo parecido a lo que tenemos en la iglesia-cueva del ‘Patio de los Curas’ del siglo VI, también el origen del culto en el solar de Santo Tomás remontaría a ese tiempo y se habría iniciado en un espacio rupestre. La cueva ahora descubierta pudo ser esa primera iglesia, en cuyo caso lo conservado sería parte del ábside, o bien un anejo al servicio de una eventual iglesia-cueva adyacente que habría desaparecido en cualquiera de las fases constructivas posteriores en Santo Tomás.
Con todo, Espinosa considera que ese humilde fondo de cueva prolonga aproximadamente otros 400 años el vínculo de los arnedanos de hoy con Santo Tomás.
Este profesor de Historia Antigua ha destacado que,“en el aspecto del arte religioso, Arnedo presenta una huella desde el principio del Cristianismo, un hilo de continuidad que nos une a la generación actual con esos momento”.
Aunque ha recalcado que no se puede asegurar que la capilla descubierta fuera un ábside, sí que ha afirmado que pertenece al contexto eclesial.
Con todo, ha subrayado que “la huella rupestre tan característica en Arnedo le da una sello de identidad”

