Esta dotación económica reafirma el compromiso del Gobierno de La Rioja con la mejora de la financiación de todos y cada uno de los ayuntamientos para modernizar sus infraestructuras y ayudar a reforzar los servicios que prestan a los ciudadanos. Las obras han supuesto para el Ayuntamiento un desembolso total de 1.544.827,70 euros, sufragados con fondos propios, la citada ayuda del Gobierno de La Rioja y con una partida de 886.169,41 euros de Fondos Europeos PRTR (programa PIREP).
Esta ambiciosa actuación se ha centrado en mejoras estructurales, de envolvente, acabados y de climatización, así como en la redistribución de las dependencias para optimizar el espacio que estaba infrautilizado. De este modo, se ha transformado la antigua casa consistorial en un edificio moderno, funcional, cómodo, accesible y energéticamente eficiente, ofreciendo ahora una imagen renovada que contribuye a poner en valor el patrimonio de la Villa de Quel.
Además, esta adecuación ha permitido mejorar las condiciones de trabajo del personal, tanto del Ayuntamiento como de los servicios externos que se prestan en el mismo, así como reforzar el servicio y la atención al ciudadano.
La rehabilitación ha supuesto la creación de dos zonas claramente diferencias: la ludoteca (en la planta baja) y las estancias administrativas (planta primera y segunda), con entradas independientes a través de un amplio porche. Desde la calle, se accede a un vestíbulo a través de una doble puerta automática a modo de esclusa térmica. Un vestíbulo que da acceso al cuarto de contadores, al cuarto de limpieza, al archivo histórico, a la brigada municipal, a la escalera de distribución y al ascensor accesible.
La nueva situación de la ludoteca, hacia la calle Carretera de Garay, ha mejorado la iluminación y la racionalización del espacio, que cuenta también con aseos, zonas de armarios y almacén. La ludoteca se desarrolla en dos cotas: la de acceso, con la cota del porche exterior, y la estancial, por encima de la cota de acceso. La transición entre ambas zonas se ha solucionado mediante una rampa accesible y escalones.
La planta primera se ha destinado a las oficinas generales (cuatro puestos de trabajo), zona de recepción de atención al público, alcaldía, secretaría, urbanismo, asistente social, archivo y una sala para reuniones polivalentes. En esta planta se ubican aseos para uso exclusivo del personal y un aseo público accesible.
En la segunda planta se han habilitado los despachos para usos que habitualmente desarrollan personas ajenas al personal del edificio: juzgado de paz, servicio de aguas, consumo, asociaciones, etc. Esta planta da cabida igualmente al salón de plenos, que se ha concebido como un espacio para un uso más amplio: bodas, conferencias, etc. En esta planta existe una terraza que complementa los usos anteriores mediante actividades al aire libre.
Por último, la planta bajo cubierta se ha reservado para uso exclusivo de instalaciones. En este sentido, se ha aprovechado la eliminación del lucernario del edificio para crear una sala de maquinaria que queda oculta desde el exterior del edificio, de modo que no se distorsiona la imagen del inmueble.
Los accesos al edificio se realizan exclusivamente desde la fachada principal para que sean accesibles al público. Por otro lado, se ha cerrado la entrada desde la calle Escalerillas, al ser una calle de gran pendiente que hacía poco práctico el ingreso al edificio.
La configuración general de las fachadas, así como el patio lateral y el porche de entrada, se ha adecuado para darle un aspecto renovado. Así, se han eliminado los canecillos de madera, el mirador de la planta segunda y el frontón con el reloj que remataba la fachada. La mejora de la envolvente del edificio ha implicado asimismo la sustitución de todas las carpinterías, anteriormente de aluminio.
De la misma manera, se ha eliminado el mirador de madera, que ocupaba una posición predominante en la fachada principal, pero que no se correspondía en planta con ningún espacio destacado de la nueva distribución. De esta manera, el balcón central de la planta primera, donde se sitúa alcaldía, ocupa ahora una posición de relevancia.
Por otro lado, las ventanas de la planta primera de la fachada a la plaza se han ampliado hasta hacerlas balconeras. La rejería de los balcones y las alturas de los antepechos de las ventanas se han adaptado a las exigencias normativas. Para solucionar ambos elementos, se han proyectado barandados de vidrio laminar y se han colocado antepechos de vidrio en el exterior de las carpinterías.
El proyecto ha conservado sensiblemente la volumetría exterior original del edificio, mientras que se ha reducido la superficie construida interior al incluir un gran hueco para comunicar las tres plantas principales, en el espacio que ocupaba la escalera original. La nueva escalera se sitúa entre el hueco central y el edificio medianero de la plaza.
Finalmente, la reforma ha implicado la eliminación y relleno con bolo autocompactante de la planta sótano, que albergaba un depósito obsoleto de combustible, lo que ha favorecido rebajar la cota del forjado del techo de esta planta para mejorar la accesibilidad del edificio.

