Pese a sus dimensiones, el Centro dispone de unos recursos expositivos de enorme valor científico y patrimonial, entre los que destacan cinco holotipos —nuevas especies descritas para la ciencia con material depositado en el propio Centro—, sobresaliendo especialmente la tortuga de agua dulce Camerochelys vilanovai y el dinosaurio terópodo espinosáurido Riojavenatrix lacustris. A ello se suma una importante colección paleontológica y unos fondos patrimoniales de incuestionable relevancia científica y divulgativa.
Los datos reflejan un importante crecimiento respecto al año anterior. En 2024 el centro recibió cerca de 3.500 visitantes, mientras que en 2025 la cifra aumentó de forma muy significativa, alcanzando un incremento del 60,3 %. De hecho, al finalizar el mes de junio ya se había igualado prácticamente el número total de visitas registradas durante todo el año anterior.
La evolución resulta todavía más destacable si se compara con los datos de 2023, cuando se contabilizaron 2.206 visitantes. En apenas dos años, el Centro Paleontológico de Igea ha logrado incrementar su afluencia en más de un 128 %, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido.
A juicio de Sáenz Benito, el aumento de visitantes confirma el creciente interés por el patrimonio paleontológico riojano y por una oferta cultural vinculada al turismo familiar, educativo y de naturaleza. Además, pone de manifiesto la capacidad de un pequeño municipio rural como Igea para generar actividad económica, movimiento turístico y dinamización social a través de recursos culturales de calidad.
De este incremento de visitantes no solo se beneficia el propio municipio de Igea, sino también numerosas localidades del entorno, ya que desde el Centro se promueve una oferta turística complementaria basada en el patrimonio histórico, paleontológico y cultural de toda la comarca.
A los visitantes se les ofrecen visitas guiadas a algunos de los yacimientos paleontológicos más importantes de la zona, como Los Cayos, en Cornago, o Las Navillas, en Rincón de Olivedo, además de recomendar y complementar la experiencia con otros recursos turísticos de gran interés como el Castillo de Cornago, el yacimiento celtíbero de Contrebia Leucade, en Aguilar del Río Alhama, el Castillo de Cervera del Río Alhama, el Castillo de Arnedo o el propio Centro Paleontológico de Enciso.
De este modo, el Centro Paleontológico de Igea actúa también como puerta de entrada y elemento vertebrador del turismo cultural y patrimonial de la comarca, favoreciendo que los visitantes prolonguen su estancia, consuman en establecimientos locales y descubran otros enclaves de gran valor histórico y natural del territorio.
El Centro igeano, pese a su reducido tamaño, se ha convertido en un importante recurso turístico generador de riqueza, un espacio de producción científica y didáctica y un foco de creación cultural que contribuye, sin lugar a dudas, a fijar población en el medio rural y a fomentar empleo especializado, tanto directo como indirecto.
Durante 2025, el segundo trimestre volvió a convertirse en el principal motor de actividad, con un destacado pico de visitantes en abril coincidiendo con la Semana Santa. También tuvieron un peso importante los grupos escolares durante la primavera, así como las asociaciones y colectivos sénior en temporada media.
El perfil de visitantes continúa mostrando un claro predominio del turismo de proximidad, especialmente procedente de La Rioja, Navarra y País Vasco, aunque también se han registrado visitantes llegados desde otras comunidades como Madrid, Cataluña y Aragón. Las visitas guiadas siguen siendo una de las propuestas mejor valoradas por el público gracias a su carácter divulgativo, cercano y personalizado.
Otro de los aspectos más destacados del año ha sido la consolidación de la denominada “experiencia completa” en el municipio, gracias a la colaboración con negocios locales como el bar-restaurante y la bodega artesanal de miel e hidromiel, reforzando así el atractivo turístico y gastronómico de Igea y favoreciendo el impacto positivo de las visitas en la economía local.
Estos resultados evidencian el papel estratégico que desempeña el Centro Paleontológico no solo como espacio de divulgación científica y cultural, sino también como herramienta de desarrollo rural y dinamización económica para una pequeña localidad como Igea y los municipios del entorno, contribuyendo a atraer visitantes, generar actividad y proyectar la imagen de la comarca más allá del ámbito regional.
“Desde el Centro valoramos muy positivamente la experiencia de quienes nos visitan y es algo que nos enorgullece especialmente, porque no hay mejores embajadores que aquellas personas que disfrutan de la visita y después trasladan esa experiencia a familiares y amigos”, destacan desde la dirección del centro.
Por último, cabe recordar que desde la apertura de este espacio cultural, científico y de ocio en el año 2005, han sido miles las personas que han llegado hasta La Rioja para disfrutar de esta propuesta única vinculada a la paleontología y al patrimonio natural, convirtiendo al Centro Paleontológico de Igea en uno de los principales motores turísticos de La Rioja Baja.
Actualización de espacios
De cara a los próximos meses, desde el Centro Paleontológico de Igea ya se trabaja en nuevas actuaciones y mejoras destinadas a seguir reforzando la calidad de la experiencia turística y divulgativa.
Entre las iniciativas previstas para este año se encuentran la actualización y renovación de contenidos expositivos, la incorporación de nuevos recursos didácticos e interpretativos y la mejora de algunos espacios museográficos, con el objetivo de ofrecer unas visitas todavía más atractivas, dinámicas y enriquecedoras para todos los públicos.
Estas actuaciones buscan no solo modernizar el discurso expositivo y adaptar el Centro a las nuevas demandas del turismo cultural y científico, sino también continuar posicionando a Igea como uno de los principales referentes paleontológicos del norte de España.
Asimismo, se seguirá apostando por la divulgación científica, las actividades educativas y la colaboración con investigadores y entidades vinculadas al patrimonio natural, reforzando el papel del Centro como espacio de conocimiento, investigación y desarrollo cultural en el medio rural.
Todo ello está siendo posible gracias al compromiso y la colaboración de las distintas administraciones públicas.
Desde la dirección del Centro se ha querido destacar especialmente el decidido apoyo del Gobierno de La Rioja, a través de las Consejerías de Cultura y Agricultura, así como la implicación del Ayuntamiento de Igea, que ha destinado recursos propios para la puesta en marcha de diversas actuaciones de mejora, conservación y promoción.
Esta colaboración institucional está permitiendo continuar fortaleciendo un proyecto cultural y científico que se ha convertido en un referente para la divulgación del patrimonio paleontológico riojano y en un importante motor de desarrollo para el medio rural.
Campaña de excavaciones verano 2026
Por lo demás, Sáenz Benito ha confirmado que del 4 al 12 de julio se celebrará la nueva campaña de excavaciones en la zona de Igea, de la mano del equipo Garras al que también pertenece.

