Según ha dicho, hace un tiempo se observó que algunos bloques de esa cúpula se habían desplazado ligeramente y que dos de los pináculos también se estaban inclinando de forma suave.
Por ello, la parroquia encargó un informe a los arquitectos de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño quienes recomendaron acometer de forma urgente una actuación puntual de reparación y refuerzo de esos elementos, para evitar un mayor deterioro y los consiguientes riesgos que podría ocasionar.
En los últimos días se han estado ejecutando esos trabajos que, a día de hoy, están prácticamente finalizados, a falta de algunos detalles y de la supervisión final y visto bueno de los arquitectos. Martín ha explicado que, aunque en principio se pensó en colocar algún tipo de grúa, finalmente los albañiles han realizado su tarea con andamios y cuerdas para trabajos verticales en el interior de la torre.
El párroco explicado que la inversión se situará en unos 14.000 euros que la parroquia asume con fondos propios y ha recordado que “en febrero de 1941 un huracán se llevó el templete de la torre, que se reconstruyó y no se ha vuelto a intervenir en más de 80 años, así que esperamos que la actuación que hemos hecho sirva para otros 80 más”.

